El sistema nacional reportó 22.249 eventos relacionados con intentos y suicidios entre abril de 2023 y octubre de 2025. Los mismos fueron difundidos en el Boletín Epidemiológico Nacional 788 publicado el 29 de diciembre del año pasado.
El Sistema Nacional de Vigilancia en Salud (SNVS 2.0), integrado en el Sistema Integrado de Información Sanitaria (SISA), reportó 22.249 eventos entre el 1 de abril de 2023 y el 31 de octubre de 2025. De estos, 20.928 corresponden a intentos sin resultado mortal (95%) y 1.218 a intentos con desenlace fatal (5%). Los datos muestran una proporción de 17,2 intentos no fatales por cada uno mortal. Los profesionales piden no minimizar la importancia de los “intentos de suicidios”, ya que el mismo muchas veces es el último aviso antes del desenlace.
Por otro lado, algo concordante con la estadística internacional es que hay más intentos en mujeres, el 61%, con un resultado mortal en el 2,1% de los casos, pero mayor letalidad en varones, el 10,8%, cinco veces mayor con menor casos de intentos. “Las razones en todo el mundo son relativas a que los varones consultan menos, llegan más tarde al sistema de atención y atraviesan la crisis con mayor aislamiento, y esto no es un rasgo psicológico sino un fenómeno socio-cultural, sobre el cual hay que trabajar intensamente” destaca el informe.
En cuanto a las franjas etarias, el sector que concentra el mayor riesgo, el grupo más vulnerable, son los adolescentes y jóvenes. La franja es especialmente significativa entre los 15 a los 24 años, con una subrepresentación estadística en mujeres entre los 15 a 19 años.
Este grupo o rango etario de adolescentes y jóvenes combina múltiples factores de riesgo: presión social intensa, una confusión en cuanto al mundo representado por las redes sociales y la realidad concreta en la cual pueden no poder insertarse, una hiperexposición, vínculos sociales frágiles, aumento de la sensación (o realidad) de soledad, incluso dentro de entornos supuestamente acompañados como la escuela o familia.
En cuanto a los lugares donde estos episodios ocurren, el informe refiere un dato especialmente importante: la mayoría de los episodios (85,7%) ocurre en la vivienda, propia/familiar y solo el 9,5% en ámbitos públicos. Hay una idea que a veces escuchamos y es que el riesgo está “afuera, en la calle”, que de alguna manera cuidando esos factores se trata de algo que pasa lejos, “que les pasa a otros”. Por el contrario, muchas veces está en lo cotidiano, o en horarios o días críticos, momentos de aislamiento, etc.



