Ocurrió el miércoles pasado en un paso no habilitado dentro del municipio de Aguas Blancas. Los incidentes ocurrieron luego de que los uniformados trataran de incautar doce parlantes que una mujer quería introducir al país desde Bolivia.
Ocurrió lo de siempre: uniformados que se acercan a la mujer que pretende pasar mercadería, intentos de incautarle la misma, resistencia de la afectada, gritos, forcejeos, móviles policiales que se acercan, ordenes de los prefectos que los trabajadores de frontera no acatan, forcejeos, uniformados que realizan tiros al aire y bagayeros que responden a las pedradas. El resultado final fue el siguiente: los parlantes fueron secuestrados, la mujer fue demorada, heridos del lado de los bagayeros y también del lado de los prefectos.
“Siempre que hay un recambio de prefectos, que es cada 60 días, viene un equipo nuevo que desconoce las reglas no escritas”, declaro a Radio Nacional el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, sobre estos acontecimientos. No obstante, reconoció que también lo bagayeros suelen abusar de la cantidad de mercadería que pretenden pasar “delante de las narices” de quienes deben monitorear. “Está dentro de lo normal que sucedan estas situaciones”, dijo al detallar los usos y costumbres de la zona de frontera.
Zigarán recordó que el Plan Güemes es para contrarrestar el narcotráfico y pidió a las fuerzas federales que revean conductas en una región en donde el bagayeo es la única fuente de trabajo para quienes viven en la frontera.



