Emilia Orozco | La representante de la rabia ya forma parte del firmamento político salteño

Hasta ahora era una legisladora con suerte que se había beneficiado del arrastre que generó Javier Milei en las presidenciales del 2023. El contundente triunfo de hoy la consolida como astro con luz propia en la política provincial. (Daniel Avalos)

La carrera política de Emilia Orozco comenzó en 2017, cuando se incorporó al equipo de comunicación de Salta Somos Todos para impulsar la candidatura a diputado de un ex policía de la Brigada de Investigaciones de Rosario de la Frontera que había estado preso por apremios ilegales. Se trataba de Gustavo Orozco, que al acceder a la banca contrató a Emilia como personal político entre diciembre de 2017 e igual mes de 2018. Luego se incorporó al equipo de Ahora Patria, que impulsaba la candidatura a gobernador de Alfredo Olmedo en 2019. El sojero quedó en un cómodo tercer lugar y a Emilia Orozco no le fue bien. Ocupó el sexto lugar de la lista de concejales que se impuso en esos comicios, aunque sólo ingresaron los cuatro primeros candidatos.

Ahí entró a la cancha el factor suerte. Quien encabezaba esa lista, Alberto Castillo, migró al saencismo triunfante aceptando un cargo en el Ejecutivo provincial, permitiendo que asumiera el que había ocupado el quinto lugar de la lista. Orozco todavía estaba afuera. Pero en abril de 2021 ocurrió el segundo episodio. Otro concejal de Ahora Patria (Ricky Flores) debió renunciar tras ser condenado por ¡robo en banda! Eso permitió que Emilia Orozco, la política que dice estar cansada de los chorros, accediera a una banca de concejal.

Municipalidad de Salta

Como su mandato caducaba en diciembre de ese año, en las siguientes elecciones Orozco se sumó a la lista que encabezaba el referente del PRO, José Gauffín. Eran las legislativas de agosto del 2021. Gauffín se impuso, posibilitando el ingreso de los primeros cinco candidatos. Emilia era la cuarta y tenía por delante dos años de labor. No se destacó. Lo confirmaron los resultados de los comicios de 2023, cuando Orozco secundó a Eduardo Virgili en la lista de Ahora Patria que apoyaba la candidatura a gobernador del kirchnerista Emiliano Estrada. Apenas cosecharon 5.557 votos, el 2 por ciento del padrón electoral.

Así, Orozco se quedaba sin banca en diciembre de 2023, pero la suerte volvió a su auxilio. En una sesión de mayo de ese año pidió a sus pares mayor compromiso en el trabajo para justificar los 900 mil pesos que cobraban de bolsillo todos los meses (por entonces 3798 dólares). Lo obsceno habría pasado inadvertido de no haber sido por la reacción de su par José García, que a los gritos aseguró que él se merecía cada peso. Orozco encontró de carambola la posibilidad de presentarse como una luchadora contra los privilegios de la casta.

Lo ocurrido le resolvió un problema a Ahora Patria: con Olmedo sin deseos de volver al Congreso Nacional y con un Carlos Zapata que ya estaba en el Congreso, se decidió que Emilia Orozco encabezara la lista de diputados nacionales en reemplazo de un aburridísimo Julio Moreno, que era la apuesta original. El resto es historia conocida. El fenómeno Milei hizo que los 5557 votos de mayo de 2023 se transformaran en 292.079 en octubre del mismo año en toda la provincia.

Desde entonces Orozco, como diputada nacional, sintetizó bien el espíritu libertario en Salta: hacer saltar por los aires la división izquierda–derecha para captar los votos fachos, pero también el de los enojados con todo a los que alimenta permanentemente sus pasiones negativas con un estilo que combina la rabia, lo bufón y lo trasgresor contra lo políticamente correcto.

Este domingo se convirtió en senadora nacional electa. Cosechó 267.166 votos en toda la provincia (41,46 por ciento). Un poco menos que los cosechados en 2023, pero que ahora podrá decir que son suyos. Casi veinte puntos más que los que obtuvo la Libertad Avanza en los comicios provinciales de mayo, cuando alcanzó 147.191 votos en toda la provincia (23 por ciento del electorado). Esta vez, Orozco se impuso en doce de los 24 departamentos y en la capital provincial le fue aún mejor. Cosechó el 47,16 por ciento del padrón: doce puntos más que el 35,03 que alcanzó Roque Cornejo en las legislativas provinciales de mayo.

Luego del trunfo, Emilia Orozco podría haber emitido un discurso breve y contundente. Algo así como “Buenas noches. Les ganamos a todos en Salta. Muchas gracias”. Podría haber sido una buena síntesis del día de gloria que vivió. Pero prefirió atacar una vez más a los periodistas. No hacía falta. Ahora la provincia cree que Orozco es lo que ella ya creía de sí misma: una política que puede pelear la gobernación de la provincia.

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