Agobiadas por las deudas, cada vez más personas encuentran en la ley de quiebras una herramienta legal para intentar salir de una situación económica límite. Los números sorprenden: casi todas las quiebras solicitadas son de personas comunes.
La cifra había sido difundida por la jueza de Concursos y Quiebras de Segunda Nominación, María Victoria Ambrosini de Coraita. Fue en el mes de marzo en el programa Sin Vueltas. “Hoy el 90% de los pedidos de quiebra son de personas humanas”, afirmó la jueza, al detallar que la gran mayoría de los casos corresponde a trabajadores en relación de dependencia que no podían hacer frente a sus compromisos financieros.
Ahora se supo también que los juzgados de Concursos y Quiebras de Salta tramitaron entre enero y mayo del año en curso un total de 207 expedientes, cifra que equivale a más del 70% de todas las causas iniciadas durante 2025. Es lo informado por un nuevo informe de Ciudadana Comunicación que también resalta lo siguiente: el 98% de las quiebras corresponde a personas físicas. Principalmente trabajadores que toman préstamos para cancelar la tarjeta, pero que al afrontar nuevas cuotas y terminan solicitando otros créditos.
“Hay personas que ganan un millón de pesos y deben 20 millones. No es que les prestaron todo de una vez, sino que fueron acumulando préstamos para pagar otras deudas”, explicó Ambrosini de Coraita en el mes de marzo. El fenómeno no hizo más que acrecentarse con los meses.
En muchos casos, además, los descuentos automáticos que realizan bancos y financieras dejan al trabajador sin salario disponible al momento de cobrar lo que termina empujando a la persona a solicitar su propia quiebra. Traducido: las quiebras dejaron de ser una postal exclusiva de empresas en problemas.

