Su nombre oficial es Yihad contra las Corporaciones de la Distracción y ya difundiéndose en todo el mundo. Un artículo de la Revista Anfibia profundiza en sus integrantes, en las reuniones políticas que realizan y en sus objetivos contra el tecnócrata supremacista que se instaló en Argentina a costa de Javier Milei.
Un artículo de la Revista Anfibia revela quiénes son «Los Gandalf» que el pasado lunes se acercaron a la casa de Peter Thiel, en Buenos Aires, para repudiar su estadía en Argentina.
Se trata de la Yihad contra las Corporaciones de la Distracción, compuesto en su mayoría por adultos jóvenes que apenas superan los treinta años. El grupo militante ya había realizado diferentes acciones, como encuentros privados y difusión de cartelería en la vía pública porteña en contra de las redes y la dependencia digital.
“La Yihad contra las Corporaciones de la Distracción es un esfuerzo colectivo por hacer circular la percepción de que el modo de existencia que nos imponen hoy las plataformas estandariza nuestra experiencia digital, empobrece nuestra experiencia vital y daña nuestra capacidad de organización política», asegura uno de sus manifiestos. Y agrega: «Hace falta poner en valor, tomarse en serio la pregunta: ¿Podemos seguir viviendo así? ¿Podemos seguir haciendo política así?».
«Las plataformas de las Corporaciones de la Distracción están diseñadas para hacer que permanezcamos en ellas la mayor cantidad de tiempo que sea posible. Y mientras los cuatro o cinco tipos más ricos del mundo ganan guita secuestrando nuestra atención, vamos concediendo terreno a las lógicas de su imperio en el campo de la subjetividad y del contrato social. Cuanto más tiempo le dedicamos —regalamos— a las Corporaciones de la Distracción, menos le dedicamos a la conformación y reconocimiento de nuestra propia identidad y la identidad de nuestras comunidades», sigue.
Según Anfibia, este grupo, que puede superar la centena, está formado por jóvenes «de verba brillante y encendida», que «pueden armar un intertexto entre el manga, Mark Fisher, Perón, teóricos del aceleracionismo, Borges y saberes de alquimia».
Con claves como «Luigi Mangione» para poder ingresar a sus reuniones convocadas por mail, o cantos contra Peter Thiel basados en temas de Víctor Heredia, la Yihad contra las Corporaciones de la Distracción se autodefine como «gente con militancias políticas orgánicas y otros que nunca militaron». «Esto lo hace interesante porque nos permite repensar la militancia sin que nadie se queme. Estamos orgullosos y orgullosas de que no se pueda responder una sola cosa. Nos unió una lectura de los síntomas de la actualidad y una preocupación concreta de un problema nodal-transversal de la época: la crisis de la imaginación política de cómo soñar, militar, compartir. Las corporaciones de la distracción están en la base de esta situación. La derecha nos acusa de ‘progres’, pero entre nosotros y nosotras hay muchas posiciones. Nuestro objetivo es terminar con las corporaciones de la distracción. El yihadismo no es solo una forma de militar, sino también de estar, que sale de la anomia política y sus tangentes. Nos juntamos frente a una crisis que es política y también de salud mental», agregan.

