Gustavo Sáenz criticó los tiempos de respuesta del Gobierno nacional ante las necesidades inmediatas de la población. El gobernador de Salta advirtió sobre la desigualdad en el acceso a beneficios energéticos y el traslado de responsabilidades desde la Nación hacia las provincias.
«Los tiempos de Milei no son los tiempos de la gente», expresó Sáenz durante una entrevista con Infobae, cuestionando la demora en las respuestas oficiales frente a problemas que requieren soluciones inmediatas. El mandatario enfatizó que existe un desfasaje entre las prioridades del Gobierno nacional y las necesidades concretas de la sociedad.
En el marco de negociaciones con el Ejecutivo nacional, Sáenz detalló que los gobernadores del Norte Grande acompañaron la baja de subsidios para zonas frías con la condición de que se incluyera un beneficio equivalente para quienes viven en zonas cálidas. Explicó que «así como en los lugares donde hace frío la gente gasta más en calefacción, en el norte, donde hace mucho calor, la gente gasta más en aire acondicionado y en electricidad».
La Secretaría de Energía analiza una resolución que permitiría subsidiar entre el 50 y el 80% del costo eléctrico para usuarios en zonas cálidas o muy cálidas. Sáenz subrayó que el reclamo no responde a intereses partidarios: «No se trata de un subsidio para un gobernador, sino para los usuarios del norte argentino; es un pedido de toda la vida». Insistió en que cualquier solución debe establecer criterios objetivos y permanentes, ya que «no sirve de nada sacar una resolución por un tiempo y que después volvamos a tener el mismo problema».
El gobernador denunció el traslado de responsabilidades desde la Nación a las provincias. Señaló que gobiernos provinciales asumieron tareas de mantenimiento de rutas, incentivos docentes y provisión de medicamentos, a pesar de contar con recursos limitados. Criticó especialmente el estado de las rutas nacionales, que no reciben mantenimiento desde hace dos años y medio: «Todos pagamos un impuesto que es para el mantenimiento y conservación de esa ruta». Advirtió que «ya no nos podemos seguir haciendo cargo de todo y mirando hacia otro lado».

