El Parque Nacional los Cardones forma parte del circuito de los Valles Calchaquíes. Es una reserva natural de 64.000 hectáreas que resguarda un patrimonio ecológico único y que atrae a los amantes de la naturaleza.
“El gran protagonista del área protegida es el cardón o pasacana, una especie columnar que habita en las montañas y llanuras áridas de la región. El sector correspondiente al Monte es considerado uno de los sitios con mayor diversidad de cactus de todo el territorio nacional, cumpliendo además un rol de vital importancia cultural para las comunidades locales”, destacan medios nacionales como Perfil.
Tras explicar que esas plantas nativas se caracterizan por un crecimiento extremadamente lento (entre apenas 1 y 5 centímetros por año), el reporte recuerda que los “ejemplares más altos poseen entre 250 y 300 años de antigüedad, constituyendo auténticos monumentos naturales vivientes”.
Desde el punto de vista adaptativo, las hojas del cardón han evolucionado hasta convertirse en espinas rígidas, un mecanismo biológico diseñado para reducir al mínimo la pérdida de agua por transpiración y brindar protección frente a los depredadores. La función fotosintética y el almacenamiento hídrico recaen de manera directa sobre sus troncos, mientras que sus flores blancas gigantes abren al atardecer y perduran escasas horas.
Uno de los puntos más representativos para el turismo es la famosa Recta del Tin Tin, un trazado vial sobre la Ruta Provincial 33 que cruza un denso cardonal de unas 10.000 hectáreas. El tramo cautiva por los miles de cactus enmarcados por cerros como el Malcante o el Tonco y también por estar vinculado al antiguo sistema vial del Qhapaq Ñan del Imperio Incaico.
En materia de fauna, el parque representa un refugio para especies amenazadas como el gato del pajonal, la monterita serrana y el zorro colorado. Entre la diversidad de habitantes nativos también destacan el guanaco, el chinchillón, el zorro gris, el tuco tuco puneño y aves de gran porte como el cóndor andino y el guaipo.
Para acceder a este territorio protegido desde la ciudad de Salta, se debe transitar por la pintoresca Ruta Provincial 33, atravesando la célebre Cuesta del Obispo y superando los 3.400 metros de altitud en el hito de la Piedra del Molino. El parque permanece abierto de 9:30 a 18:00 horas durante todo el año, aunque las autoridades aconsejan realizar la visita entre abril y noviembre, período en el cual las precipitaciones son escasas.
La zona presenta un clima árido con alta amplitud térmica, registrando temperaturas medias de 11 °C en invierno y 18 °C en verano, con máximas que alcanzan los 30 °C y precipitaciones anuales que no superan los 150 milímetros.

