Esa localidad del vecino país limita con la salteña Aguas Blancas. Aunque los incidentes ocurren en territorio boliviano, los reportes dan cuenta que en las escaramuzas participan trabajadores de frontera de ambas nacionalidades.
Según los reportes que llegan desde la zona, el problema radica en lo mismo de siempre: el contrabando de mercadería “prohibida” que incluyen sustancias ilegales, pero también productos de primera necesidad como alimentos.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, precisó a la sección local del diario Página 12que las situaciones de violencia se vienen reiterando al menos desde enero cuando el presidente boliviano, Luis Arce, instruyo a las fuerzas armadas de ese país a llevar adelante un mayor control del contrabando.
En una conferencia de prensa que dio ayer el comandante del Área Naval de Bermejo, Edgar Zenteno, afirmó que en el cumplimiento de las instrucciones dadas en los decretos supremos 5402 y 5245, las Fuerzas Armadas de Bolivia secuestraron en “toda la jurisdicción de esta unidad, que son 130 kilómetros de frontera con Argentina en los ríos Bermejo y Grande de Tarija hasta las juntas de San Antonio”, mercadería valuada en 8.428.914 bolivianos.
Este monto equivale a un poco más de 1.500 millones de pesos argentinos.

