El intendente Enrique Borelli confirmó una reducción promedio del 20 al 25% en los recursos nacionales y provinciales. La crisis financiera obliga al municipio a priorizar servicios básicos y postergar obras de infraestructura.
El municipio de Cerrillos atraviesa un año complejo debido a la marcada disminución de recursos provenientes de la coparticipación nacional y provincial. El intendente Enrique Borelli explicó a la prensa que esta situación forzó a reacomodar la estructura municipal y los servicios ofrecidos según la disponibilidad financiera actual.
La recaudación propia del municipio apenas alcanza para cubrir los costos fijos, principalmente el pago de sueldos del personal. Borelli reconoció que, a diferencia de 2023, este año resultó muy difícil avanzar en obras públicas y adquisición de equipamiento para la comuna.
La gestión municipal priorizó mantener servicios esenciales como recolección de residuos, alumbrado público y bacheo de calles, mientras redujo el ritmo de trabajos menos urgentes. El jefe comunal atribuyó la crisis a la dependencia de impuestos vinculados al consumo, que se ven afectados por la recesión económica.
«No hay recuperación de la actividad económica, no hay reactivación de la inversión, y tampoco hay un acompañamiento en el crecimiento del poder adquisitivo de la comunidad», señaló Borelli en una entrevista radial al explicar cómo la menor capacidad de consumo de los vecinos impacta directamente en las arcas municipales.
El intendente advirtió que, de continuar esta situación, los vecinos deberán asumir el costo real de los servicios municipales, desde la recolección de residuos hasta las obras públicas. Según información publicada por Nuevo Diario, Borelli también destacó los avances en el proyecto de nodo logístico e industrial, aunque sin respaldo del gobierno nacional.

