Viva la libertad | La informalidad laboral crece en Argentina pese a la baja en desocupación

Un estudio de la UCA revela que el 45% de los trabajadores ocupa puestos precarios en 2025. La reforma laboral, según especialistas, no alcanzaría para revertir la tendencia.

El mercado laboral argentino atraviesa un proceso de precarización que no se refleja en las estadísticas de desempleo, según el informe «Deterioro y resquebrajamiento de la estructura social del trabajo en la Argentina (2010-2025)» del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA). El documento sostiene que el 45% de los trabajadores se encuentra en puestos considerados precarios en 2025, frente al 42,6% registrado en 2010.

La incidencia de la precariedad llega al 66,5% entre quienes trabajan en el sector micro informal y escala al 81,1% para los asalariados informales. El deterioro también alcanza al empleo privado formal, donde la proporción de puestos precarios aumentó hasta el 29,1%. Según publica Ámbito, el informe fue elaborado por los investigadores Ramiro Robles, Alejo Giannecchini y Valentina Ledda.

Municipalidad de Salta

El 48,3% de los ocupados trabaja actualmente en el sector micro informal, frente al 45,9% de 2023. En el mismo período, el empleo público redujo su participación del 20,1% al 16,7%, mientras que el sector privado formal pasó del 34% al 35% del empleo total. Los cuentapropistas y no asalariados ya representan el 31,7% del empleo urbano.

Entre 2010 y 2015, la industria manufacturera aportaba el 25,4% del crecimiento económico, el comercio el 20% y el transporte el 11,9%. Entre 2023 y 2025, en cambio, el liderazgo pasó a las actividades primarias (39,6%), las finanzas (35,1%) y la minería y explotación de canteras (24,6%), sectores con menor capacidad de generar empleo directo.

«El problema no es solamente el bajo crecimiento económico, sino la dificultad para transformar ese crecimiento en empleo productivo y protegido», resumen los investigadores Ramiro Robles, Alejo Giannecchini y Valentina Ledda.

El empleo generado en Río Negro y Neuquén por la minería y la energía no logró compensar la caída del empleo a nivel nacional. «En el corto plazo es difícil la reconversión, se ve un derrame en algunas provincias, pero no logra mejorar la caída del empleo formal», destacó a este medio el investigador Alejo Giannecchini. «Está difícil que la minería y la energía salven el modelo», agregó.

La probabilidad de que un desocupado pase al autoempleo informal aumentó del 24,1% al 29,5% entre los períodos analizados, mientras se redujeron las posibilidades de acceder a un puesto asalariado formal o al empleo público. El pasaje desde el empleo asalariado formal al autoempleo informal subió de 4,8% a 6,2%.

Sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno, el investigador Ramiro Robles señaló que difícilmente la nueva legislación pueda mejorar por sí sola los niveles de informalidad, ya que de fondo se requiere un aumento de la productividad.

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