El país registra 101 casos y 32 muertes por la enfermedad desde octubre de 2025, casi el doble que en la temporada previa. El Ministerio de Salud suma despidos en el área de zoonosis en pleno aumento de los contagios.
El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius —con ocho personas contagiadas y tres fallecidas hasta el momento— golpea a la Argentina en un contexto de recortes en las áreas de vigilancia epidemiológica y de retiro del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), decisión que el organismo internacional intentó revertir sin éxito en las últimas horas.
La curva de contagios de hantavirus ya mostraba una tendencia ascendente antes del episodio del crucero. Desde el último trimestre de 2025 se registraron 101 casos y 32 muertes en el país. Raúl González Ittig, investigador del Conicet y docente de la Universidad Nacional de Córdoba, señaló que las lluvias sostenidas de los últimos meses generaron mayor disponibilidad de alimento para los roedores, lo que amplió su población y, con ella, el riesgo de contacto humano con animales infectados.
El infectólogo Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología, sumó otro factor: «Hay cuestiones que tienen que ver con el cambio climático. En el caso de Argentina es muy claro, con los incendios (forestales) de la historia reciente, hace también que la fauna se movilice y busque otros lugares. También las poblaciones se van moviendo, empiezan a tener una exposición mucho mayor».
A la presión epidemiológica se suma la debilidad del sistema de monitoreo. González Ittig alertó que ya se detectan casos fuera de las cuatro zonas endémicas históricas y advirtió: «Falta una vigilancia epidemiológica más fina, vamos corriendo detrás de la enfermedad». El investigador también señaló que «el desfinanciamiento actual del Ministerio de Salud complica analizar muestras e ir de campaña para capturar roedores».
Esa situación no es nueva. Según informó Tiempo Argentino semanas atrás, trabajadores de la Dirección de Zoonosis y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores denunciaron que desde enero de este año se produjeron 34 despidos en el sector —sobre un plantel de algo más de 200 personas—, con impacto directo en las 26 bases operativas distribuidas en 14 provincias. «La mayoría eran técnicos de terreno de lugares alejados. En Salta, donde arrancó el brote por chikungunya, teníamos dos técnicos. Despidieron a uno, en el medio del brote», señalaron fuentes del sector que prefirieron preservar su identidad.
Tras la proyección internacional del caso Hondius, el Ministerio de Salud que conduce Mario Lugones anunció el traslado de equipos del Instituto Malbrán a Ushuaia para capturar y analizar roedores en zonas vinculadas al recorrido de los pasajeros afectados. Tierra del Fuego no había reportado casos de hantavirus desde el inicio de la notificación obligatoria, en 1996.

