Son de los municipios calchaquíes de Molinos y Angastaco. Producen vid, anís, poroto pallar, maíz y cebolla. El temporal ocurrido el pasado 19 de febrero destruyó edificios en donde trabajan, maquinarias y también la producción.
“Hace una semana que insisten ante jefes comunales, legisladores provinciales y el gobierno provincial una mesa de diálogo para gestionar ayuda”, sintetiza un informe publicado por la sección local del diario Página 12 que da cuenta de la necesidad de los afectados por recuperarse de la tormenta del 19 de febrero que ocasionó aluviones desde las serranías.
Ello provoco que una masa de piedra y barro destruyera una edificación en donde se producía vinos y que se situada a pocos kilómetros de la plaza central de Angastaco. La bodega pertenece a la familia Rivero – Rodó. Su actual propietaria, Victoria Rivero, dio su versión sobre las condiciones que generaron el desastre. “La municipalidad hizo trabajos semanas antes y a los sedimentos los colocaron al costado de un callejón por donde suele bajar el agua cuando llueve fuerte. Vino la crecida, y en vez de que corra el agua, el gran montículo más el aluvión destruyó totalmente la vieja bodega. Lo que quedó en pie está en peligro de derrumbe, con los tirantes abajo, porque el agua entró por la parte lateral”, relato al medio citado.
La bodeguera vallista dijo que el alud también sepultó una camioneta estacionada, una prensadora, también la moledora que se utiliza para extraer el jugo de la uva y hasta las botellas de vino ya envasadas. “Reclamamos a la municipalidad, pero el intendente (Carlos Ríos) no nos contesta el teléfono. El diputado (Héctor) Vargas tampoco nos respondió”. Desde el área de Producción de la provincia, informaron al medio citado que recién la semana próxima planean viajar a la zona.
La lluvia también provocó daños en Molinos, el pueblito ubicado a 50 kilómetros de Angastaco. Medios del lugar describieron que el río Luracatao avanzó desde el noroeste de esa planta urbana por la avenida San Martín “dejando viviendas destrozadas y llevándose animales a su paso”. Diario de Cachi indicó también que los Bomberos Voluntarios de Molinos y personal policial de la provincia asistieron a los vecinos ante los daños ocasionados. Según los mismos medios, el agua había destruido un puente peatonal situado al lado de la histórica Iglesia local, la huerta municipal, algunas casas, viñedos y vehículos.

