Desde la Asociación de Establecimientos Educativos Privados pidieron que las familias controlen a los chicos, que en varias ocasiones llegan al aula borrachos y mal dormidos. Agregaron que no se trata de una actividad autorizada.
La estupidez avanza. Se puede percibir en distintos puntos de la vida cotidiana. Un ejemplo es el llamado «Último Primer Día» que se estableció en las escuelas argentinas. Se trata de una práctica no autorizada por los establecimientos educativos y que impulsa a los estudiantes que ingresan en su año final de secundaria a asistir a clases en un estado poco recomendable.
«El festejo no tiene nada que ver con el ámbito educativo. Pedimos a las familias acompañamiento: cada cosa en su momento, en su lugar y en su día. Este día no tiene nada que ver con el alcohol», dijo el presidente de la Asociación de Establecimientos Educativos Privados de Salta, Pablo Pereyra.
En Radio Vos, Pereyra expresó su preocupación por las situaciones que se repiten cada año y apuntó directamente a la responsabilidad de los adultos.
El representante agregó que muchos estudiantes llegan a ese día sin dormir y, en algunos casos, bajo los efectos del alcohol. «Tenemos que mandarlos a casa porque están alcoholizados, se duermen en clase o se presentan en malas condiciones. Es grave, son menores», indicó, según Con Criterio Salta.
Informate Salta difundió que Pereyra remarcó que la escuela no organiza ni avala este tipo de festejos y subrayó que el control recae en las familias, que son quienes autorizan las reuniones y facilitan recursos para alquilar casas o comprar bebidas.

