La iniciativa pasó a Diputados. Una referente indígena aseguró que de aprobarse de manera definitiva, la ley «permitirá incidir en políticas de prevención, acceso a la justicia y a la salud pública, como en los casos de ILE o IVE». Se trata de una causa impulsada durante años por la recordada Octorina Zamora, fallecida en 2022.
Este jueves, la Cámara de Senadores de la Provincia de Salta votó por unanimidad la media sanción del proyecto de ley que busca prevenir, visibilizar y sensibilizar sobre los crímenes de odio consistentes en agresiones sexuales contra mujeres, niñas y adolescentes de comunidades originarias.
Nuevo Diario informó que la iniciativa, impulsada por el senador Walter Cruz, pasó en revisión a la Cámara de Diputados. Cruz reivindicó la lucha de referentes indígenas. Agregó que las agresiones sufridas no son hechos aislados, sino delitos motivados por prejuicios raciales y étnicos, y que, en tanto crímenes de odio, lesionan no sólo a las víctimas directas sino a comunidades enteras.
De aprobarse, la ley permitirá realizar campañas de sensibilización en escuelas y comunidades, capacitaciones estatales con perspectiva intercultural y de género, confección de un mapa de casos y estadísticas, así como mecanismos de consulta permanente con los pueblos originarios, en cumplimiento del Convenio 169 de la OIT. También habilita a la Defensoría a actuar como querellante en representación de víctimas que carezcan de recursos.
Irene Cari, del Foro de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades, destacó la importancia de la media sanción, pero también advirtió que la ley no recoge aún en toda su magnitud las demandas planteadas por el movimiento indígena. «Lo que vivimos las mujeres indígenas son violaciones sexuales motivadas por racismo, etnicidad y género. Históricamente el Estado fue cómplice, invisibilizando estos crímenes aberrantes», afirmó.
Cari insistió en que la norma debería incorporar una mirada más específica de género y reconoció que la batalla contra estas violencias viene siendo liderada por las propias mujeres originarias. «Aunque no es la ley que hubiésemos querido en todos sus términos, es un instrumento que nos permitirá incidir en políticas de prevención, acceso a la justicia y a la salud pública, como en los casos de ILE o IVE», declaró.
Una de las figuras más reconocidas este jueves fue la referente y activista wichi Octorina Zamora, fallecida en 2022. Su hija, Tujuay Gea Zamora, dijo que «ojalá se sancione totalmente la ley y que se incorpore dentro de la Ley Micaela en Salta, para que los funcionarios tengan herramientas y formación. Que los informes anuales que prevé la ley sirvan para generar conciencia y discutir políticas públicas con datos reales».
«Durante muchos años se actuó supuestamente en favor de los pueblos originarios, pero sin una participación real de los verdaderos afectados. Las consultas suelen estar orientadas a instituciones que responden a intereses políticos, no a las mujeres indígenas que sufren estas violencias. Esta ley debería cambiar eso», insistió.
Tujuay también recordó que a nivel nacional la senadora Nora Jiménez impulsa la Ley Octorina, que busca modificar la Ley 26.485 de Protección Integral para incorporar expresamente los crímenes de odio contra mujeres indígenas. «Ese proyecto es más avanzado porque establece sanciones jurídicas específicas. Aquí en Salta, la ley tiene una orientación más hacia la concientización. Ojalá en el futuro se avance hacia reformas del Código Penal que permitan condenas claras en estos casos», sostuvo.
El proyecto que obtuvo media sanción ayer también es conocida como Ley Octorina para la hija de la recordada activista. «Para nosotros siempre fue la Ley Octorina, porque ella misma participó en las discusiones sobre el término chineo y planteó la necesidad de nombrar las cosas como son: crímenes de odio. Mi mamá no llegó a ver el proyecto terminado, falleció estando internada, pero cada avance que se logre en este camino lleva su marca», expresó.

