REcientemente se supo que el presidente libertario designó a Hayden Davis como asesor estatal para blockchain e inteligencia artificial mediante un acuerdo confidencial fechado el 30 de enero.
El documento firmado en Casa Rosada bajo «más estricta confidencialidad» tuvo lugar 15 días antes del lanzamiento y posterior colapso de $LIBRA. El acuerdo designó a Davis como asesor del Estado nacional para áreas vinculadas a tecnología blockchain.
El presidente reconoció en declaraciones públicas que no debería haber publicado el tuit promocionando la criptomoneda. «Ex ante lo hice y estaba convencido de lo que hacía. Ex post no (lo haría)», dijo el mandatario.
El contrato estableció que Davis asesoraría al Estado en automatización mediante contratos inteligentes, digitalización de documentos públicos, desarrollo de ecosistemas de innovación digital y educación en blockchain e inteligencia artificial. El documento, redactado en primera persona del español, incluye el compromiso de Davis de brindar acompañamiento profesional con confidencialidad en cada etapa.
Milei defendió su participación en el caso durante una entrevista televisiva y aseguró que no se trató de una estafa. «En Estados Unidos le acaban de liberar todo el embargo a (Hayden) Davis, con lo cual no hubo estafa, no hubo cripto-estafa ninguna de las cosas que dice la política», afirmó. Agregó que se trataba de un mercado donde los participantes conocían los riesgos y añadió: «Usted toma una decisión después se tiene que hacer cargo de los costos».
Según informó Página12, el acuerdo entre Davis y Milei comprometía al empresario estadounidense a trabajar en la aplicación de contratos inteligentes en Argentina, el registro seguro de documentos oficiales, el fomento de startups relacionadas con blockchain e inteligencia artificial y la creación de programas formativos para funcionarios públicos.
Existen causas judiciales abiertas que investigan lo ocurrido con $LIBRA, impulsadas por inversores afectados. El mandatario espera que la Justicia argentina se pronuncie sobre el caso, tal como ya lo hizo la SEC estadounidense, que según Milei determinó que no hubo estafa y que los activos ni siquiera fueron considerados tales por su baja profundidad de mercado.



