Un municipio salteño es Macondo | La vieja política ensaya un “golpe institucional” en Vaqueros

Daniel Moreno renunció al cargo de intendente para asumir como senador. Lo reemplazó el titular del Concejo Deliberante, Daniel Viveros, al que ahora la casta local quiere destituir para colocar a una mujer denunciada por cobrar dos sueldos.

Lo que ocurre en Vaqueros está salpicado de hechos curiosos. El desmadre comenzó cuando el mandamás de la política vaquereña, Daniel Moreno, optó por una banca en el senado provincial y renunció al cargo de intendente dos años antes de cumplir con el mandato. Al hacerlo asumió como jefe comunal quien era el presidente del Concejo Deliberante, Daniel Viveros, un referente del Partido Felicidad que durante años denunció las componendas de los referentes políticos tradicionales que migran de un partido a otro, pero sin dejar de manejar los principales resortes del municipio.

A tres meses de esa asunción, la casta reacciona para quedarse con lo que considera suyo. Quienes conocen los vericuetos de la política municipal aseguran que quien digita desde las sombras es el propio Daniel Moreno, en acuerdo con viejos referentes de la política tradicional, que incluyen a ex senadores y hasta diputados en ejercicio. A ellos atribuyen lo ocurrido en la sesión ordinaria del 1 de marzo, cuando los concejales eligieron a una titular del cuerpo. Se trata de la edil Andrea Salvatierra, a quien los concejales también la designaron intendenta hasta que se resuelva formalmente la conducción del municipio.

Municipalidad de Salta

Para los vaquereños, Salvatierra deviene en el brazo ejecutor de un “golpe institucional” orquestado por los mismos de siempre. Según supo este medio, ayer lunes por la mañana el intendente Viveros convocó a Salvatierra a una reunión. Allí le habría informado que ante los hechos ocurridos el domingo se realizó una presentación para que sea la Justicia la que dirima el litigio. Y la instó a preservar el normal funcionamiento del Concejo Deliberante y del Ejecutivo Municipal. La respuesta de Salvatierra no fue la esperada. Se puso en modo “compadrita”, le dio a Viveros 24 horas para dejar el cargo y advirtió que de no hacerlo tomaría por la fuerza las instalaciones del municipio.

Puede que se anime a hacerlo. No solo por tener el respaldo de los hombres fuertes del departamento, sino también porque parece acostumbrada a superar las tensiones si las mismas le retribuyen beneficios. Salvatierra viene siendo señalada por el presunto delito de cobrar dos sueldos: uno de la provincia y otro del municipio. Quienes la señalan son vecinos que denuncian el hecho por las redes sociales, ONGs y hasta concejales que le observaron la irregularidad en el recinto, aunque ahora quieren que sea la “intendenta”.

Según pudo averiguar CUARTO, el abogado Sebastián Aguirre Astigueta también habría hecho una presentación para que la justicia investigue lo que casi todos Vaqueros señala.

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