Fue mediante un procedimiento realizado en el norte de Tucumán. Los dos ocupantes de una Renault Duster fueron detenidos. Los ladrillos con droga son similares a los confiscados la semana pasada en una finca de Colonia Santa Rosa.
El operativo se realizó en el kilómetro 1358 de la Ruta 9, a la altura del peaje de Molle Yaco, en el norte de Tucumán, cerca del límite con Salta. Allí se apostaron efectivos de la patrulla “Trancas” del Escuadrón 55 de la Gendarmería para esperar la llegada del vehículo que antes había evadido un retén de la fuerza con un giro en U en plena calzada. “Hubo una breve persecución en la que el conductor la Duster perdió el control y terminó contra un árbol. Los ocupantes abandonaron el rodado para huir a pie entre la vegetación”, destacaron los medios tucumanos.
Al registrar el rodado, los gendarmes hallaron bultos con paquetes rectangulares. Las pruebas de narcotest realizadas en el lugar confirmaron que se trataba 240 kilos de cocaína. Paralelamente, varios gendarmes se desplegaron por la zona rural donde había ocurrido el despiste del vehículo para buscar a los dos ocupantes que habían escapado a pie. Con auxilio de la Policía de Tucumán lograron detener a un hombre y una mujer, ambos de nacionalidad boliviana.
La droga incautada tenía impresa en bajo relieve la figura de un cetáceo. Esa marca de origen y calidad, usualmente atribuida a la banda que otrora capitaneaba el salteño Delfín Reynaldo Castedo, el Patrón del Norte: preso y condenado por homicidio y narcotráfico.
Según el diario La Nación, la droga “sería de la misma partida de estupefacientes que días atrás fue secuestrada por la Gendarmería Nacional en campos de la localidad salteña de Colonia Santa Rosa. A partir de una investigación iniciada en enero pasado, efectivos de esa fuerza federal hicieron un operativo en tierras alquiladas para cultivo de tomate, donde encontraron, en una zanja, ocho bolsas que contenían 172 kilos de cocaína”.

