Marcelo Nallar presentó su dimisión por razones personales, contradiciendo sus declaraciones previas. La salida ocurre en medio de cambios en el protocolo de atención por guardia implementados desde el 1° de mayo.
Marcelo Nallar presentó su renuncia al cargo de director del Hospital Arturo Oñativia que ocupó durante más de 17 años. Aunque oficialmente la decisión se atribuye a motivos personales, generó sorpresa en el ámbito sanitario, particularmente porque semanas atrás el propio Nallar había desmentido los rumores sobre su posible alejamiento.
La renuncia coincide con significativas modificaciones en el funcionamiento del hospital. Desde principios de mayo, la institución implementó un nuevo protocolo que restringe el ingreso por guardia exclusivamente a pacientes derivados de otros centros de salud, excluyendo la demanda espontánea. Esta medida, orientada a reorganizar recursos y priorizar la atención de personas más vulnerables, habría generado controversias y posibles tensiones internas.
Durante su extensa gestión, Nallar logró posicionar al Oñativia como centro de referencia en patologías endocrinológicas y metabólicas, destacándose por su labor en el abordaje de enfermedades crónicas. Su alejamiento genera incertidumbre sobre la continuidad del modelo de atención que lideró durante casi dos décadas, mientras las autoridades provinciales aún no anuncian a su sucesor.

