Nuestra provincia tiene una particular relación con el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones: cobija firmas con proyectos aprobados, otros en revisión y también el único rechazado en todo el país.
Fue aprobado por el congreso nacional hace un año, pero para algunos el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) no despega. “Hasta el momento se aprobaron siete iniciativas por un monto total de USD millones 13.167 millones y quedan 11 proyectos aún en carpeta, con el caso de la empresa china Ganfeng como el único rechazo por ahora”, destaca el diario Perfil.
“El RIGI viene un poco lento porque los proyectos tardaron en presentarse/aprobarse. Las importaciones vienen lentas, incluso varios proyectos aprobados aún no registran compras. Pero la mayoría de estos proyectos son de largo alcance (los de cobre, por ejemplo) por lo que las importaciones no son instantáneas, sino que llevan tiempo”, señaló a PERFIL Federico Bernini, economista.
Los proyectos que registraron importaciones fueron tres. Uno de ello es Rincon Mining que el pasado importó bombas volumétricas alternativa por un monto de apenas USD 5.500. Conviene recordar que Rincon Mining es un proyecto de la multinacional Rio Tinto que con una inversión de USD 2.724 millones busca construir una planta de carbonato de litio ubicada en el Salar del Rincón, Salta.
La contracara de ese proyecto es el de la firma china Ganfeng que también opera en Salta. El proyecto que presentó consiste en unificar tres proyectos de salmuera de litio en la puna salteña con una inversión estimada de u$s2.000 millones. La iniciativa fue rechazada por el gobierno nacional y la firma anunció a mediados de este mes que insistirá en el pedido.
El otro proyecto que opera en Salta y busca adherir al RIGO corresponde a la coreana Posco Argentina S.A.; quien comprometió una inversión de USD 633 millones para el emprendimiento Sal de Oro vinculado a la producción de Litio en la provincia.
Siguiendo con lo que dicen los expertos, el ya citado Bernini pronostico que el clima electoral desacelerara aún más la marcha. “Los inversores pueden estar esperando los resultados de las elecciones para saber si existe la posibilidad de que le incumplan las condiciones (pasó con la ley de inversiones mineras de los 90)”, recordó.

