Este modelo de negocio no sólo da muestras de mejoras en su ritmo de crecimiento, sino que suma madurez, al tiempo que aporta a la economía una generación sostenida de empleo formal.
El sistema de franquicias en Argentina atraviesa una etapa de consolidación y expansión significativa, caracterizada no sólo por un aumento en el número de puntos de venta, sino también por una notable maduración del modelo de negocio. Según datos de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), el sector ha demostrado una gran capacidad de resiliencia y adaptación, logrando generar empleo formal incluso en contextos económicos complejos.
Durante el 2025, el sector registró un crecimiento del 6,2%, con la apertura neta de 315 tiendas por parte del 65% de las marcas relevadas. Un dato fundamental que refleja la estabilidad del sistema es la drástica reducción de las marcas en retracción, que pasaron del 35% al 5%, evidenciando una menor volatilidad en comparación con años anteriores. Actualmente, el sistema opera aproximadamente 55.800 puntos de venta en todo el país.
Tal como advierten los expertos, este fenómeno responde a que las franquicias han dejado de esperar la estabilización económica para diseñar su propio camino, apostando por la diversificación y el cambio de formatos. La tendencia actual indica que el crecimiento ya no es “abrir por abrir”, sino que se basa en planes de expansión apoyados en datos, estudios de localización y formatos probados. “El mensaje es claro: crecer sin profesionalizarse ya no es opción”, señalaron desde la consultora Canudas.
Además, existe un interés creciente de marcas extranjeras por socios locales, mientras que las cadenas nacionales ya incorporan la exportación de conceptos y el know-how en sus planes regionales.
En tanto, las expectativas para este 2026 son altamente optimistas. El 95% de las marcas declaró estar buscando activamente la apertura de nuevas franquicias. Se proyecta la inauguración de unos 455 nuevos puntos de venta, lo que representaría un crecimiento adicional del 8,4% para 2026, consolidando al sistema como un modelo de negocio cada vez más tentador para los emprendedores argentinos.

