Soledad Cabrera desmintió haber dado órdenes de represión tras el operativo policial con balas de goma contra empleados municipales. El conflicto dejó manifestantes heridos en el rostro, uno de ellos perdió un ojo.
Tras el operativo policial que dejó empleados municipales heridos de gravedad en Hipólito Irigoyen, la intendenta Soledad Cabrera negó haber ordenado la represión con balas de goma. La mandataria sostuvo que las fuerzas de seguridad actuaron siguiendo directivas judiciales durante el conflicto que mantiene a trabajadores municipales en protesta por recategorizaciones laborales.
El operativo policial dejó varios manifestantes heridos en el rostro, uno de ellos perdió un ojo. Cabrera expresó preocupación por amenazas contra su familia y denunció que personas ajenas al municipio participaron arrojando piedras contra efectivos policiales. La intendenta confirmó la presentación de denuncias por los hechos de violencia registrados.
La mandataria reafirmó que la recategorización de empleados debe seguir un proceso formal y gradual. «Mi planteo puntual es que uno no puede recategorizar a un empleado a dedo, a modo político. Se va a hacer en forma gradual, conforme al presupuesto 2025. Hay un proceso y tiempos que esperar», explicó. Reconoció que los trabajadores esperan este beneficio desde hace tiempo, pero subrayó que debe realizarse dentro del marco normativo y presupuestario vigente.
Según informó Nuevo Diario, Cabrera aclaró que los intentos de negociación se iniciaron en julio con múltiples reuniones con delegados gremiales que no lograron acuerdo. Respecto al bono de 16 mil pesos que generó controversia, la intendenta explicó que no corresponde al ámbito municipal sino a un acuerdo provincial docente, calificando como «lamentable» la confusión generada entre empleados y autoridades por este malentendido.

