Se trata de Soledad Cabrera, de Hipólito Yrigoyen, donde los trabajadores llevaban cuatro días de paro. La policía los reprimió. Uno de ellos perdió un ojo.
Trabajadores municipales de la localidad de Hipólito Yrigoyen, en el interior salteño, denunciaron haber sido reprimidos por orden de la intendenta, Soledad Cabrera.
En FM Aries, Carla González, una de las empleadas municipales, relató que la protesta llevaba cuatro días cuando comenzó la represión. «La intendenta hizo la denuncia para nos repriman, para que nos avasallen», dijo.
«Lo que nosotros pedíamos era para tener un sueldo digno. La respuesta fue balazos. Un compañero perdió un ojo en su totalidad. Lo vi caminar mareado, con la mano en el ojo, y cuando la apartó, el ojo le colgaba», relató.
El herido fue trasladado primero a Orán y luego a Salta para una intervención quirúrgica. González agregó que a otro compañero le rozó una bala en el ojo y deberá ser intervenido. Además, un tercero fue llevado a Pichanal por afectación a la vista y el diagnóstico no es alentador a corto plazo.
El reclamo consistía en el pago de $16.000 acordados en paritaria y la recategorización, que implicaría $18.000 más al bolsillo del trabajador. “Son 2 pesos para el municipio, apenas 3 o 4 millones en total para 74 trabajadores”, sostuvo.
Según González, la policía ingresó al lugar pateando mesas donde había alimentos donados por vecinos. «Vinieron directamente a matar, fueron órdenes directas del municipio», dijo.

