El juicio se desarrolló con personal de seguridad para evitar enfrentamientos entre los familiares de la víctima y el victimario.
Lucio Fernández fue encontrado autor del delito de abuso sexual en perjuicio de una nena y fue condenado a seis años de prisión. El hecho ocurrió en agosto del 2024, cuando la nena contaba con apenas doce años de edad. De allí que los familiares de la misma esperaran una condena mayor, aunque la defensora de Violencia Familiar y de Género, Andrea Magadán, explicó que no había agravantes para ello. Los fundamentos de la sentencia se expondrán la semana próxima.
“El juicio que inició el viernes pasado, concluyó en la audiencia de este martes con personal de seguridad para separar a los familiares del condenado y de la víctima a fin de evitar enfrentamiento. Las tensiones fueron trasladadas desde el territorio donde vive la comunidad, en la jurisdicción de Embarcación donde María (nombre ficticio de la víctima), manifestó sentirse amenazada por familiares de Fernández que, a su vez, son familiares lejanos de ella”, destacó la sección local del diario Página 12.
Magadán declaró al medio citado que ya se dispusieron otras medidas en la comunidad para evitar cruces entre los familiares en el lugar donde residen. La jueza también ordenó que un psicólogo continúe con el acompañamiento de la víctima que atacada sexualmente en dos ocasiones.
“La primera fue cuando Fernández, tío lejano de la nena, le dijo que se suba a la moto para buscar pan en una comunidad cercana en agosto de 2024. Al llegar a un descampado, la violó. El segundo hecho ocurrió entre el 24 y 25 de septiembre cuando fue secuestrada por un grupo de jóvenes mientras cortaba camino de la escuela a su vivienda por las vías del tren. De la violación en banda, que ella calculó tuvo entre 6 y 7 participantes, logró identificar solamente a uno de ellos. Pero al ser menor de edad fue puesto en libertad”, destacó el medio citado.
La madre de la menor, manifestó su hija recibió atención médica tras el segundo ataque (que fue el que ella conoció, dado que su hija guardó silencio del primero). En el Hospital le hicieron análisis, pero ella no logró saber más nada por para tomar conocimiento debía pagar 9 mil pesos por tramo para llegar al médico. A los dos meses su hija expulsó coágulos y tuvo dolores intensos. Según los comentarios de un profesional, se habría tratado de un aborto espontaneo. “Médicamente no hay prueba de que haya estado embarazada”, dijo Magadán.



