Trabajadores denuncian pagos atrasados, condiciones precarias y falta de canales formales de negociación. Sin acuerdo a la vista, los referentes advierten que podrían extender la ocupación a un segundo edificio comunal.
Trabajadores de comunidades originarias volvieron a tomar el edificio municipal de Rivadavia Banda Norte tras el fracaso de las negociaciones con el intendente Ariel Arias. La medida de fuerza se reactivó en las últimas horas y no tiene fecha de finalización definida.
Javier Ruíz, uno de los referentes de la protesta, confirmó la reanudación de la toma y cuestionó la forma en que se desarrollan los encuentros con las autoridades: «Sí, está tomado de nuevo, porque no llegamos a un acuerdo. Así no se va a llegar nunca, no hay acta ni nada formal».
El eje del reclamo es el cobro de pagos atrasados por al menos dos semanas. Los trabajadores perciben $10.000 semanales por tareas de mantenimiento y limpieza urbana, monto que denuncian como insuficiente y que en algunos casos no fue abonado. «Cobramos los diez mil pesos, que nos deben y no es mucho. Dicen que no hay plata, que no llega de la provincia, pero nosotros seguimos trabajando», señaló Ruíz.
El referente también rechazó las declaraciones del intendente Arias, quien instaló en redes sociales que los manifestantes no quieren trabajar. «Eso no es verdad. Siempre hemos sido los que más trabajamos. Que vengan ellos y trabajen una semana por diez mil pesos. Ningún criollo va a trabajar por esa plata», respondió. Además apuntó contra el concejal Armando Ruíz, a quien acusó de agravar la situación con sus declaraciones públicas: «En vez de buscar soluciones, critican y nos tratan de vagos. Si le echan más leña al fuego el monte puede arder».
Según informó El Tribuno, la reunión que mantuvo el jefe comunal con una comitiva de 27 referentes indígenas se realizó en la puerta exterior del edificio, detrás de un cordón policial, sin actas ni acuerdos formales. Ruíz también denunció que la abogada municipal impide el registro audiovisual de los encuentros: «Si nosotros filmamos, Érica Caran no quiere hablar; tampoco hay actas. Y a las palabras se las lleva el viento».
La protesta podría extenderse. Los referentes advirtieron que en caso de no obtener respuestas antes del mediodía de hoy ocuparían también el edificio municipal antiguo, donde continúan desarrollándose tareas administrativas. «Va a seguir indefinidamente», sostuvo Ruíz, quien además indicó que otros sectores y habitantes de parajes del departamento podrían sumarse a la medida.

