Fueron sancionados luego de realizar un paro y tras acumular inasistencias injustificadas. La medida fue ratificada luego de un proceso administrativo.
La ministra de Educación de Salta, Cristina Fiore, anunció que quedaron firmes las cesantías de 116 docentes que mantuvieron un paro por tiempo indeterminado iniciado en 2023 sin respaldo sindical. Los afectados acumularon entre 100 y 153 días de inasistencias injustificadas, superando ampliamente el límite legal de diez faltas que habilita la sanción.
El proceso comenzó con 127 sumarios administrativos iniciados el año pasado, tras informes del área de Personal y la Secretaría de Trabajo que certificaron la ausencia de aval gremial. Durante 2024, cada caso fue revisado individualmente, permitiendo que 11 docentes revirtieran su situación mientras se confirmaba la sanción para los restantes.
«Aplicamos la ley. Tuvieron un año entero para ejercer su derecho a defensa y no pudieron acreditar que cumplieron con sus obligaciones», afirmó Fiore. La funcionaria explicó que los docentes argumentaron estar ejerciendo el derecho a huelga, pero subrayó que «no puede considerarse huelga un paro sin ningún tipo de encuadre gremial», posición respaldada por la Corte de Justicia provincial.
La ministra defendió la medida como un acto de justicia hacia quienes cumplen con sus obligaciones: «Tenemos trabajadores que cruzan ríos o caminan horas para estar en el aula todos los días. No es justo que otros acumulen meses sin trabajar sin consecuencias». Aunque los cesanteados pueden recurrir aún al fuero contencioso-administrativo, el Ejecutivo provincial da por concluida su actuación en la instancia administrativa.

