La iniciativa de convertir en ad honorem los cargos de esos organismos fue rechazada por diputados saencistas, que cargaron contra los autores del proyecto, también ligados al gobernador. Un legislador incluso denunció que figuraba como autor de la medida pese a no apoyarla.
La iniciativa aprobada fue muy distinta al texto original. El mismo proponía que los representantes de los distintos poderes del Estado en el Observatorio de Violencia contra las Mujeres y el Comité contra la Tortura desempeñaran sus funciones ad honorem, algo que fue interpretado como un intento de vaciamiento institucional de esos organismos creados para monitorear las violencias ejercidas desde el propio Estado y las desigualdades estructurales por razones de género.
La presión pública obligó al bloque oficialista a reescribir el proyecto que dispuso lo siguiente: cada poder deberá afrontar con sus propias partidas presupuestarias las remuneraciones de las personas que designe. Así, el Poder Ejecutivo financiará a quienes representen al Ejecutivo, a la U.N.Sa. y a las organizaciones sociales; mientras que el Poder Judicial, el Senado y Diputados deberán pagar a sus propios representantes.
No obstante, el debate generado por la iniciativa impulsada por el bloque “Todos por Salta” sorprendió por la virulencia utilizada por legisladores del oficialismo contra sus pares del espacio. Uno de los más ofuscados fue Luis Mendaña. El representante de La Caldera relató durante su alocución que cuando trascendió que texto original comenzó a recibir llamados y cuestionamientos porque aparecía como autor de un proyecto con el que nunca estuvo de acuerdo. “Quiero dejar bien explícito que el proyecto original no tiene nada que ver con mi pensamiento. Nadie me consultó sobre esa situación, aunque figure mi firma”, agregó.
“Fue un error que esté mi nombre entre los autores y coautores de este proyecto”, dijo; para luego definir de “locura” la posibilidad de desfinanciar organismos de control y monitoreo. “En contextos de crisis económica es cuando menos hay que ajustar a los organismos de control”, aseguró. “La intervención dejó en evidencia que el proyecto original no solo había generado rechazo fuera de la Legislatura, sino también incomodidades dentro del propio saencismo”, destacó la cobertura de la sección local del diario Página 12.
Otra de las diputadas oficialistas que cargó contra la iniciativa original fue la diputada Mónica Juárez. Tras realizar una fuerte defensa de las políticas vinculadas a las políticas de género, pidió que las mismas se aborden con recursos y dedicación profesional. “Los temas de mujeres no pueden ser tratados con lo que sobra”, afirmó. Juárez sostuvo que si esos espacios fueran ad honorem solo podrían sostenerlos personas con tiempo y recursos económicos disponibles. “No son lugares para generar chapitas ideológicas. Son temas serios”, señaló.

