Un nuevo informe del Instituto Periferias muestra que el 42,3 por ciento dejó de comer durante todo un día por falta de dinero. Nacho Palarik, de Barrios de Pie, habló de la gravedad del problema.
El segundo informe sobre pobreza y hambre en los barrios populares, realizado por el Instituto Periferias, muestra una profunda crisis económica.
Nacho Palarik, referente de Periferias y de Barrios de Pie en Salta, reveló: «El 42,3 por ciento de los habitantes de barrios populares dejó de comer durante todo un día por falta de dinero. Es una de las expresiones más graves de inseguridad alimentaria».
El informe muestra que el 75,4 por ciento dice que los ingresos del hogar no alcanzan para cubrir los gastos mínimos. La insuficiencia de ingresos atraviesa a tres de cada cuatro hogares relevados.
Además, el 53,8 declaró que en algún momento su hogar se quedó sin alimentos. Más de la mitad atravesó una situación concreta de falta de comida.
El 67,8 por ciento tuvo que comer menos de lo que consideraba necesario por falta de dinero. Dos de cada tres personas redujeron la cantidad de alimentos que consumen. Y el 57,3 sintió hambre pero no comió porque no tenía suficiente dinero. No se trata de reemplazar alimentos o achicar porciones: directamente falta la posibilidad de comer.

