Capital Humano pidió explicaciones a la provincia de Buenos Aires por un discurso dado en una escuela de Pilar. La maestra había llamado a construir «una Argentina solidaria» frente a las deportaciones impulsadas por el gobierno yanqui.
El Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello solicitó formalmente a la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires que informe sobre un presunto caso de adoctrinamiento en la Escuela St. John’s School, del distrito bonaerense de Pilar, luego de que una docente comparara en un acto escolar las políticas migratorias de Donald Trump con los valores que, a su criterio, debe promover la educación argentina.
En su discurso, la maestra afirmó: «A este señor, llamado Trump, no le gustan las diferencias y está echando a la gente de su país que él considera diferentes. Menos personas, quizás. Nosotros no podemos ni queremos hacer eso. Tenemos una Argentina muy solidaria, muy amorosa, y yo sé que ustedes van a aprender a ser esa sociedad que queremos». Las palabras se difundieron en redes sociales y desencadenaron la reacción oficial.
Mediante un comunicado, el Gobierno nacional sostuvo que, de confirmarse los hechos, «podrían encuadrarse como adoctrinamiento partidario en un ámbito escolar» y advirtió que ese tipo de situaciones «afecta la integridad psicológica, el derecho a una correcta educación cívica y el libre desarrollo del pensamiento de los estudiantes». El Ministerio citó la Constitución Nacional, tratados internacionales y diversas leyes educativas para fundamentar su intervención, aunque el propio comunicado reconoció que aún no hay certeza sobre los hechos.
Según informó Tiempo Argentino, Javier Lanari, designado en diciembre como secretario de Comunicación, añadió desde su cuenta de X: «La maestra anti-Trump impone una postura político-partidaria en un ámbito educativo. El que las hace, las paga». Por su parte, fuentes del gobierno bonaerense analizaban el caso pero observaban con «preocupación» la difusión pública de hechos sin información completa, y llamaban la atención sobre el alcance de la intervención del Ejecutivo nacional en una jurisdicción educativa local, más aún cuando el propio Gobierno promueve la descentralización en esa materia.
Lo muchos están remarcando es que este episodio expone una llamativa asimetría: en el acto de inicio lectivo de 2024, el presidente Javier Milei dio un discurso en el colegio Cardenal Copello en el que se refirió despectivamente a los «zurditos», promocionó su plan económico y se burló de un alumno que se desvaneció durante la ceremonia, sin que ello generara ninguna reacción oficial por adoctrinamiento.
No es la primera vez que el Gobierno apunta contra docentes por sus palabras en actos escolares. En abril de 2024, tras el discurso de una maestra en un acto por el aniversario de la Guerra de Malvinas en Punta Indio, el Ejecutivo anunció que modificaría la ley de Educación para «penar el adoctrinamiento en las escuelas», iniciativa que vuelve ahora al centro del debate.

