Luis Chocobar está acusado de matar por la espalda a un ladrón. No pudo explicar las contradicciones entre lo declarado y las imágenes captadas por cámaras de seguridad. Él y su víctima eran oriundos de la misma localidad salteña.
El policía bonaerense Luis Oscar Chocobar volvió a los tribunales de Comodoro Py en el día de ayer. Prestó declaración en el juicio que lo tiene imputado por el delito de homicidio agravado contra Juan Pablo Kukoc (18), hecho ocurrido el 8 de diciembre de 2017, momentos después de que la víctima del asesinato, junto a un cómplice, asaltaran violentamente a un turista estadounidense en el barrio porteño de La Boca. Medios nacionales como Infobae reparan en un hecho sorprendente: que “Chocobar nació en El Carril, increíblemente en el mismo pueblo de Salta que Kukoc”.
Según las crónicas judiciales, Chocobar empezó a declarar cerca de las 13.30 y terminó pasadas las 16. “Solo cumplí con mi deber”, fue la primera frase que trascendió desde fuentes del caso sobre lo que dijo el policía bonaerense nacido en Salta. Según Infobae, a Chocobar le costó responder cuestionamientos de los jueces. Chocobar dijo que disparó de frente a Kukoc porque vio amenazada su vida, pero no pudo explicar las imágenes registradas en las cámaras de video donde se ve que el asaltante cae mientras corre hacia adelante, de espaldas al policía.
Tampoco fue consistente su ampliación de esa escena. El acusado dijo que el ladrón corrió 30 metros después de que él disparó cuatro veces y que una bala impactó en el fémur de la víctima. Nuevamente, le mostraron las cámaras, donde se observa que Kukoc cae inmediatamente al suelo y queda inmóvil.
“La declaración indagatoria de Chocobar fue contradictoria con sus indagatorias prestadas en la instrucción. Primero dijo que Kukoc no había llegado a darse vuelta, pero que tenía mucho temor y por eso disparó con una mano dos veces. Pero como eso no cerraba con la cantidad de vainas servidas encontradas en el lugar, ahora dijo que disparó en más oportunidades, pero que lo hizo cuando lo tenía de frente y se le venía encima”, confirmó Pablo Rovatti, querellante de la familia por parte de la Defensa Pública.
“Como el video muestra otra cosa (a una persona huyendo de espalda, que cae producto de los disparos), dijo que el momento en que supuestamente se le venía encima ocurrió casualmente en el único momento y lugar donde no está filmado”, sostuvo el abogado y agregó: “Pero tampoco esta versión cierra con la autopsia, según la cual los dos disparos ingresaron por la espalda. Es médicamente imposible correr 30 metros con el fémur fracturado, como dijeron los expertos del Cuerpo Médico Forense”.
Chocobar cumplía en aquel momento funciones en la Policía del partido bonaerense de Avellaneda. El Ministerio Público Fiscal, a través de los fiscales de instrucción Marcelo Martínez Burgos y la fiscal de juicio Susan Penas, lo acusa de “homicidio agravado por haber sido cometido con un arma de fuego en exceso del cumplimiento del deber”. De ser hallado culpable, el agente podría recibir una condena de hasta cinco años de prisión por interpretar que fue un asesinato “imprudente”, excesivo, en el que se afirma que Chocobar disparó a matar a Kukoc pero en un contexto relativo: la persecución que hizo del ladrón estuvo bien pero terminó mal, lo que podría interpretarse como una consecuencia de su falta de experiencia y su formación como agente de una fuerza de seguridad deficiente. Chocobar recibió una certificación de formación profesional como “Auxiliar en seguridad pública para la prevención local”, después de hacer el curso de “policía local” entre el 1 de julio y 21 de diciembre de 2015, con un total de 1.280 horas en seis meses y 20 días. Si es castigado con una pena menor a tres años, Chocobar no irá a prisión. De hecho, nunca estuvo detenido.
La querella lo acusa de “homicidio agravado por haber sido cometido por integrante de fuerza policial con abuso de sus funciones”, lo que implicaría una pena de prisión perpetua. Usualmente en los juicios pesa más la acusación del Ministerio Público, ya que los tribunales suponen que tiene una mirada más “equilibrada” que la de los querellantes. El veredicto se conocerá el miércoles 26 de mayo.



