Viendo que los libertarios todavía no juntan las voluntades en el Senado Nacional para aprobar el proyecto que elimina derechos, el peronismo quiere seducir a los propios díscolos y a los sueltos que responden a algunos gobernadores como Gustavo Sáenz.
Patricia Bullrich –quien no logró conseguir los votos para ir al recinto con el proyecto en diciembre- anunció que a mediados de enero comenzará una ronda de reuniones con el fin de lograr consensos que le permitan juntar los votos para darle media sanción al proyecto de Reforma Laboral.
El problema es que todavía no convence a los socios parlamentarios como los que responden a la UCR o a varios gobernadores. “La Libertad Avanza cuenta con 20 senadores, se le sumarían 3 del PRO y, suponiendo que cuenta con los 10 senadores de la UCR -algo que hoy parece poco probable- tampoco alcanzaría”, destaca un informe de Infobae.
El PJ, por su parte, busca oponerse al proyecto y a su vez formular uno alternativo. Cuenta con 33 senadores agrupados en el interbloque Justicialista que incluye a 2 del Frente Cívico Santiago y 5 del bloque Convicción Federal que se dicen peronistas, pero no forman parte de Fuerza Patria. Conviene recordar que 4 de los 5 acompañaron legisladores de este espacio apoyaron a LLA en la aprobación del presupuesto 2026. Este grupo está integrado por Guillermo Andrada, de Catamarca, que responde al gobernador peronista Raúl Jalil; la tucumana Sandra Mendoza, del gobernador Osvaldo Jaldo. También Carolina Moisés, peronista de Jujuy, provincia que gobierna el radicalismo, pero que está enfrentada a Cristina Kirchner y a La Cámpora por la intervención del partido en su provincia.
“No los damos por perdidos, pero son difíciles. El gobierno le tira plata a los gobernadores y ellos mandan a levantar la mano”, explica una voz del bloque Justicialista. “Vamos a tener que buscar a estos y a los sueltos”.
Los sueltos son 11 miembros de la Cámara Alta que responden a fuerzas provinciales. Allí está la ex secretaria de Energía y Minería, Flavia Royón, que es el voto del gobernador peronista Gustavo Sáenz, Edith Terenzi, que responde al gobernador Nacho Torres, José María Carambia y Natalia Elena Gadano, ambos de Moveré por Santa Cruz que responden al gobernador de origen sindical Claudio Vidal; Julieta Carroza, que es el voto del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. También Beatriz Avila, del bloque Independencia y cercana al gobernador de Tucumán; Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del misionero Frente Renovador de la Concordia Social que responden a Carlos Rovira, el hombre fuerte de la provincia, y Carlos “Camau” Espínola de Provincias Unidas; Julieta Corroza de La Neuquinidad y, por último, Luis Juez, del monobloque Frente Cívico de Córdoba.
“Todo esto es incierto porque en su gran mayoría apoyaron el Presupuesto que armó la Casa Rosada, en donde se desfinancia a las universidades nacionales, por ejemplo”, enfatiza el medio citado. No obstante, aunque los jefes de los estados provinciales no ven con malos ojos la reforma, observan que el paquete impositivo que incluye los desfinancia, en especial, la baja del Impuesto a las Ganancias, que es un tributo coparticipable.



