El pedido ingresó ayer y deberá ser tratado por el cuerpo. Maximiliano Casasola argumentó que desea garantizar “un tiempo razonable para que la Justicia se expida” sobre el caso que lo involucro. No es el primer concejal de La Libertad Avanza que pasa por lo mismo.
CUARTO lo había adelantado la semana pasada: la situación del edil Maximiliano Casasola se complicaba luego de que su expareja brindara -el pasado 24 de abril- testimonio ante la Comisión de Disciplina del Concejo Deliberante. La misma fue descripta como “extensa y de fuerte carga emocional” por la edil Malvina Gareca. A esa declaración le siguió la del propio concejal que ejerció su derecho a defensa.
Paralelamente, la causa también avanza en la Justicia. La Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género Nº1 interviene en el caso que investiga presuntas lesiones agravadas. En el pedido formal de licencia por dos meses elevado por Casasola, éste consideró que el periodo de tiempo le parece razonable para que “la Justicia se expida”. La solicitud ingresó por la mesa de entradas y deberá ser tratada y votada en el recinto por el conjunto de los concejales.
El pedido de licencia llegó el día en que la Comisión de Disciplina del Concejo Deliberante se reuniría para evaluar las posibles sanciones políticas. Tal reunión debió ser suspendida. “Hoy pospusimos la reunión sobre la sanción porque apareció un nuevo elemento y tenemos que analizarlo: el pedido de licencia”, declaró la concejala Gareca a la sección local del diario Página 12.
“La Comisión de Disciplina fue activada a comienzos de marzo, tras la difusión pública de la denuncia penal contra el concejal. Luego de una primera etapa, el caso se reactivó a mediados de abril con una dinámica más concreta: audiencias, incorporación de pruebas y evaluación de los hechos”, recordó el mismo medio.
No es el primer caso: hace menos de un año, otro concejal libertario, Pablo López, fue denunciado por su pareja. Lo destituyeron, pero en diciembre volvió a asumir. Por ahora sigue en su banca.

