Carlos Molina tenía 40 años. Murió de un cuadro febril cuyas causas todavía se desconocen. Familiares denuncian que la obra social dejó de contener a los efectivos.
Molina había ingresado al Hospital el 28 de marzo y quedó internado hasta el 31 de marzo. Según la gerenta del Hospital San Vicente de Paúl de Orán, Silvia Gutiérrez, el paciente tuvo una mejoría y fue dado de alta el día señalado con un tratamiento y seguimiento ambulatorio. El 1 de abril volvió a ingresar al nosocomio. Esta vez a terapia intensiva. Falleció durante la tarde de esa jornada.
La causa de la enfermedad de Molina fue un síndrome febril agudo indeterminado, dado que hasta ahora los análisis dieron negativo para cualquier otra enfermedad tropical. La primera sospecha fue el hantavirus, infección que provocó la muerte de Ponte.
Gutiérrez declaró a la sección local del diario Página 12 que las muestras tomadas a Molina fueron enviadas al Instituto Malbrán en Buenos Aires para que se confirmen los resultados obtenidos en el laboratorio oranense, que dieron negativo para las enfermedades tropicales.
Carlos Molina se desempeñaba en la frontera de Aguas Blancas (en el departamento Orán) y Bermejo (en Bolivia), en el Escuadrón 20. Este es el segundo deceso de un gendarme en esta zona a causa de enfermedades. Hace menos de 30 días, el 9 de marzo pasado, falleció Mauro Ponte, de 26 años, también en la terapia intensiva del Hospital San Vicente de Paul de la ciudad de Orán.
Familiares de gendarmes se manifestaron el jueves frente al Hospital oranense. Pidieron que a los efectivos se les brinde la atención necesaria ante la falta de obra social, tras el cierre y disolución de IOSFA por decisión del gobierno libertario. “No se animan a hablar”, dijeron los familiares sobre la actitud de los efectivos. “Explicaron que frente a la falta de obra social a la cual siguen aportando, deben esperar horas para recibir atención sanitaria en el Hospital”, reportó el medio ya citado.

