Lo indica un estudio de la Universidad Austral. El despegue de la producción minera explica el incremento que, sin embargo, fue mucho menor al experimentado por Jujuy que en igual periodo dio un salto superior al 300 por ciento.
El reciente reveló la radiografía actual de las exportaciones por provincia y la disparidad regional existente durante la última década. Así, mientras Neuquén tuvo un crecimiento exponencial del 3.230% que la llevo a representar el 0,25% de las exportaciones nacional en 2015 al 5,2% una década después.
Jujuy fue la segunda provincia con mayor crecimiento (+309%) impulsado por el litio. «Pasó de exportar u$s308 millones en 2015 a u$s1.259 millones en 2025, transformando su matriz exportadora en menos de una década», destacó el trabajo citado. La Pampa (+187%) y Tierra del Fuego (+145%) también más que duplicaron sus exportaciones, aunque desde bases mucho más bajas. Y Chubut (+139%) consolidó su perfil energético, con ventas que pasaron de u$s1.656 millones a u$s3.966 millones.
El caso salteño es alentador. Se ubica entre las provincias que avanzaron entre 50% y 100% en sus exportaciones durante los últimos diez años. «Buenos Aires (+67%) y Entre Ríos (+66%) crecieron muy por encima del promedio nacional, consolidando su liderazgo. Salta (+66%) y San Juan (+51%) reflejaron el dinamismo de las provincias mineras. Corrientes (+92%) es el caso más destacado del NEA, aunque desde una base baja», detalló. El 66% de incremento salteño tiene números precisos: en 2015 exportó por un valor de u$s 86º millones, cifra que se incrementó a u$s 922 en 2020 y siguió hasta los u$s 1.432 en 2025.
En cuanto a las provincias que perdieron peso sobre el total, se destacaron los casos de Catamarca (-31%) y La Rioja (-29%). «La caída desde u$s585 millones a u$s402 millones en Catamarca refleja la volatilidad del sector minero (no logró el despegue en litio que sí tuvieron Jujuy y Salta). Chaco (-12%) y Formosa (-17%) evidencian las dificultades estructurales del NEA para insertarse en los mercados globales», ampliaron.
Por su parte, Santa Fe (+23%) y Córdoba (+28%) crecieron por debajo del promedio nacional, lo que implicó una pérdida de participación en el agregado. «No tuvieron un mal desempeño absoluto, sino que hubo un cambio en el centro de gravedad de la economía exportadora hacia la energía y la minería», describieron.

