En la semana que se inicia buscaran que el Senado modifiquen la distribución del impuesto al combustible y los Adelantos del Tesoro Nacional (ATN), el fondo que corresponde a las provincias pero que Milei no distribuye.
La Casa Rosada está preocupada por la silenciosa tensión que mantiene con los gobernadores, los amigables incluidos como es el caso del salteño Gustavo Sáenz. Todo comenzó la semana pasada durante una reunión en el Consejo General de Inversiones (CFI). Aquel día 17 mandatarios y 3 vicegobernadores manifestaron su preocupación por la caída de la recaudación y la obra pública.
En ese marco, emitieron un documento que buscarán ejecutar a partir de hoy con dos reclamos puntuales: eliminar los fondos fiduciarios alimentados con el Impuesto a los Combustibles Líquidos (Ley 23.966) para que esos recursos sean reasignados conforme a las prioridades de cada provincia, y coparticipar los ATN en línea con los criterios de la Ley de Coparticipación Federal 23.548. Conviene recordar que los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) se constituyen con el 1% de lo que corresponde por coparticipación, fondo que luego los ejecutivos distribuyen de manera discrecional. Algo que la gestión de Milei no hizo.
En el documento se expresó que las propuestas no comprometen la sostenibilidad fiscal nacional y se presentan como una herramienta para avanzar hacia un federalismo “más justo y equitativo”. Si bien hubo representación del Poder Ejecutivo, no lograron disuadir el avance de los gobernadores. Por otro lado, los de Norte y Litoral van por la implementación de una tarifa diferencial eléctrica para las zonas cálidas y muy cálidas.

