Siguen las repercusiones en Casa Rosada por lo ocurrido la semana pasada cuando el gobierno consiguió la media sanción del Presupuesto 2026, pero legisladores que responden a gobernadores amigos ayudaron para que caiga el Capítulo 11.
El famoso Capítulo 11 resultaba clave para el Presidente Milei. Allí se disponía la derogación de la Ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia por Discapacidad que, según la Casa Rosada, ayudaría a consolidad la política de “déficit cero”. De allí que en el propio presidente generara malestar que diputados a los que consideraba amigos l voltearan el capítulo.
“Aunque en despachos oficiales sacan pecho por haber conseguido la luz verde del proyecto, esperaban un mayor acompañamiento de un puñado de jefes provinciales, como el catamarqueño Raúl Jalil, el tucumano Osvaldo Jaldo, el neuquino Rolando Figueroa y el salteño Gustavo Sáenz”, destaca un reporte publicado por Ámbito Financiero.
Y es que los diputados provincialistas y del peronismo díscolo habían apoyado la iniciativa en general, pero varios de ellos le bajaron al pulgar el entramado que contenía la derogación de las leyes de Financiamiento Universitario y Emergencia en Discapacidad. Karina Maureira (La Neuquinidad), cercana a Figueroa, fue una de ellas. También Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila y Fernando Monguillot, los tres dirigentes del bloque Elijo Catamarca que reportan a Jalil.
Lo propio hicieron sus vecinos jaldistas de la bancada Independencia, Elía Fernández y Gladys Medina, mientras que Javier Noguera, quien completa la tríada, se ausentó. Sáenz, en tanto, aportó los votos positivos de Pablo Outes y Yolanda Vega y el negativo de Bernardo Biella. Todos ellos pertenecen a Innovación Federal.
Tampoco acompañaron los representantes de Provincias Unidas, la escudería de Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir y del ya mencionado Vidal, quien mantuvo a su diputado en su propia marca «Por Santa Cruz». Las 17 luces de PU fueron rojas para el capítulo 11. El golpazo del oficialismo tuvo réplicas en el Senado, donde Patricia Bullrich anunció que el debate por la reforma laboral y la ley de Glaciares se pateó para febrero.
De esa manera, varios medios nacionales advierten que el presidente Javier Milei está obligado a reforzar el músculo político con los gobernadores tras la magra cosecha en Diputados.



