sábado 2 de marzo de 2024
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Discurso provincialista y regional | Sáenz asumió su segundo periodo como gobernador de Salta

En su discurso dedicó mucho tiempo a advertir las inequidades entre el centro y el norte del país, la necesidad de remediarlas y el pedido al nuevo gobierno nacional de garantizar obras públicas claves y coparticipación.

Gustavo Sáenz asumió por segunda vez el cargo de gobernador de Salta. Como es costumbre desde el retorno de la democracia, lo hizo el mismo día en el que asumió el nuevo Presidente de la Nación, a cuya asunción no asistió. Probablemente haya incidido en ello la decisión de Javier Milei de darle la espalda a la Asamblea Legislativa para optar por un discurso ante sus seguidores en la Plaza de los Dos Congresos.

Un presidente que despierta una sensación de enigma para el ciudadano de a pie y también para los máximos representantes de las provincias. Centralmente, porque las promesas de campaña, las declaraciones post triunfo electoral y las idas y vueltas en las designaciones casi siempre se dieron de patadas. Y aunque ya nadie cree que Milei vaya a dolarizar la economía o incendiar en Banco Central, todos saben que encarará un recorte del gasto público que se publicita como salvador, remediará poco los problemas fundamentales e impactará a las provincias.

Municipalidad de Salta

La preocupación por esto último atravesó el discurso de Gustavo Sáenz. En varios tramos hizo referencia a cuestiones relacionadas con las amenazas del presidente electo de recortar la coparticipación y la obra pública. Sobre lo primero resaltó que “aún dependemos de la coparticipación”, dejando en claro que las transferencias automáticas y discrecionales que las provincias perciben de nación son mecanismos contemplados tras la Reforma Constitucional del año 1994. Pidió también que la coparticipación sea rediscutida, pero la mención posterior a la reducción de las partidas tras la eliminación del impuesto a las ganancias incluía una demanda: compensar la merma que, según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, supone para Salta $82.607 millones de pesos menos que representan, a su vez, una pérdida por habitante de $57.312.

En el caso de la obra pública, el reclamo de Sáenz que sintetizó mejor la preocupación general fue el siguiente: “Solicito a nación que continúe el gasoducto norte. Que no nos sorprenda en junio cuando siete provincias carezcan de gas”. Hacía referencia a la obra que permitirá durante el próximo invierno proveer a siete provincias argentinas de gas natural generado en Vaca Muerta (provincia de Neuquén) para reemplazar al proveniente de Bolivia cuyas reservas gasíferas se agotan.

En ese marco, puso fuerte énfasis en la necesidad de revitalizar el provincialismo con el objeto de subordinar a los intereses de Salta los dogmas partidarios y establecer acuerdos con los representantes de otras provincias, para que las regiones postergadas adquieran musculatura ante los intereses del centro del país. La bandera del federalismo volvió a cobrar fuerza en boca de Sáenz. En lo central, exigió que el centro del país reconozca a las provincias del norte en general y a Salta en particular como una parte del todo nacional con iguales derechos que el resto y que ello se traduzca en un reparto equitativo de los recursos.

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