martes 27 de febrero de 2024
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Contratar mujeres es redituable, pero solo dos de cada diez empresas las tiene como CEO

Lo indica un informe realizado por especialistas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y ONU Mujeres con financiamiento de la Unión Europea. El mismo relevó 316 empresas de todo el país.

El informe es parte del Programa “Ganar-Ganar: la igualdad de género es un buen negocio” que está destinado a promover la igualdad de género y el liderazgo femenino en el mundo de los negocios. En ese marco, la coordinadora regional de la OIT, Victoria Giulietti, declaró al diario Página 12 que “más del 50% de las compañías que implementaron iniciativas en diversidad e igualdad de género afirmaron que sus beneficios financieros aumentaron por encima del 15%”. Beneficios a los que el informe calificó de importantes: casi tres de cada cuatro empresas encuestadas mencionaron una mejora de sus beneficios de entre un 5 y un 20%.

“El relevamiento a la vez señala que a pesar de que las mujeres tienen mejores credenciales educativas -representan el 60 por ciento de las egresadas universitarias-, ocupan muy pocos lugares en las conducciones de las compañías: apenas 2 de cada 10 empresas en Argentina tienen mujeres que ejercen la función de CEO” resaltó en su edición de hoy Página 12 que tuvo acceso al informe. “Los resultados de la encuesta sugieren que cuanto más grande es la firma resulta menos probable que sea liderada por una mujer”, se destaca en ese medio.

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A pesar de los avances que se operan, los mismos están lejos de revertir la histórica tendencia patriarcal también en el mundo de los negocios. No sólo son muy pocas las empresas que tienen a mujeres como CEO; también el informe mostró que en más del 25% de las firmas encuestadas en la Argentina las mujeres no alcanzan a ser el 30%. En contraste, solo un 11% de las firmas presenta una participación femenina superior al 60% del total de sus trabajadores.

La inserción laboral de las mujeres, advierten el estudio, está atravesada por el llamado “techo de cristal”. Aunque el 43,2% de la población asalariada es femenina, “su peso desciende a medida que se aproximan a las cimas de las pirámides jerárquicas de las organizaciones: ocupan el 31,6% de los puestos de dirección y el 29 por ciento de las jefaturas”, de acuerdo con la EPH del INDEC (primer trimestre de 2018).

Otro aspecto que refleja el relevamiento es que el 57,8% de las empresas argentinas cuenta con participación femenina en su propiedad, “lo que no implica necesariamente que sean propietarias del capital mayoritario”: Esto sucede solamente en el 7,9%, porcentaje que queda por debajo del promedio de América Latina, que es del 20,3%.

Aunque hay mayor proporción de mujeres con título universitario completo, ese “mejor rendimiento académico” no se traduce en una participación siquiera equivalente en el mercado laboral”, advierte el informe. Y subraya lo que vienen denunciando economistas feministas hace años: ese escenario es consecuencia de la carga que implica la distribución asimétrica del trabajo doméstico y de cuidado.

“De hecho, en la población mayor de 14 años que no trabaja, el mayor motivo esgrimido por las mujeres (aparte de las jubilaciones) es el dedicarse a las tareas del hogar”, señala el estudio. “Las mujeres son el 18% de la población inactiva dedicada a las labores del hogar, mientras que los varones son solo el 2% de esa población”, muestran los datos de la EPH, del INDEC (primer trimestre de 2018).

Uno de los indicadores que mejor reflejan la inserción asimétrica en el mercado laboral es la subocupación horaria. La dedicación laboral de las mujeres, medida en horas de trabajo, es inferior a la de los varones. El estudio muestra que mientras que el 11,5% de las mujeres económicamente activas trabaja remuneradamente menos de 35 horas a la semana, este porcentaje desciende al 8,4% en el caso de los hombres.

“Pese a que la subocupación puede o no ser voluntaria, suele estar asociada a que las mujeres, al cargar con las responsabilidades domésticas, suelen insertarse en empleos que les permiten tener una mayor flexibilidad”, indica el informe.

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