lunes 26 de febrero de 2024
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Apneas y somnolencia excesiva | Confirman que choferes de larga distancia duermen poco y mal

Tras una seguidilla de accidentes fatales protagonizados por micros de larga distancia, un grupo de científicos realizaron un estudio para determinar si esos conductores descansan lo suficiente. La respuesta que hallaron es negativa.

Se trató de un trabajo conjunto de diez científicos e investigadores del CONICET, la UCA, la Universidad Austral y el Laboratorio de Cronobiología de la Universidad de Quilmes. “Uno de los hallazgos del estudio fue la incidencia de la apnea del sueño en los conductores. Esta enfermedad, que se caracteriza por interrupciones involuntarias de la respiración al estar dormidos, afecta a casi un 30% de los choferes que formaron parte de la muestra”, enfatizó el diario Clarín en su edición de hoy tras acceder a los resultados de la investigación.

“Cuando un paciente sufre de apnea hay ‘microdespertares’ que pueden aparecer treinta o cuarenta veces por hora, lo que produce un sueño ineficiente y fragmentado que favorece la somnolencia diurna, sobre todo en situaciones monótonas o de bajo estimulo”, explica el doctor Daniel Pérez Chada, Jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Universitario Austral, que formó parte del estudio.

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Sumado a la apnea, un 15% presentó somnolencia excesiva y se registró que, en el tramo de vuelta, hubo una caída en el alerta, sobre todo hacia el final del viaje. Los conductores refirieron que dormían entre 4 y 5 horas, casi la mitad del tiempo recomendado. La incidencia de los trastornos del sueño al conducir es un problema que debe ser tratado cuanto antes porque según los especialistas los efectos de la fatiga son los mismos que los efectos que produce el alcohol: el tiempo de respuesta es más lento, la capacidad de atención y el estado de alerta disminuyen.

Los investigadores desaconsejan la práctica que realizan los copilotos de dormir en los micros durante viajes de larga distancia. El estudio detectó que dormían unas 2 horas en el vehículo con una eficacia del 57% y catalogan a este descanso como un reposo y no un sueño reparador.

El estudio comprendió el acompañamiento a choferes en duplas, 122 en total, durante los viajes de ida y vuelta desde Buenos Aires a Mendoza, Corrientes, Posadas, Neuquén, Córdoba, Tucumán y Mar del Plata. Se llevó a cabo tomando en cuenta indicadores subjetivos, respondidos en un cuestionario realizado a los choferes (el PSQI, que mide la calidad del sueño; el ESS, que mide la somnolencia excesiva y el MAP, que registra el riesgo relativo para apnea de sueño) e indicadores objetivos medidos a través de instrumentos especializados.

Durante siete días los conductores usaron en su muñeca libre actígrafos: aparatos especiales que registran mediante un algoritmo la actividad y el movimiento junto a un sensor de temperatura, puesto que, por lo general, en la noche hay leves caídas de la temperatura corporal que se asocian con el sueño. Además de los aparatos, a los choferes se les evaluaba el nivel de alerta por medio de un test de vigilancia psicomotora.

Aunque hay regulaciones en el transporte de pasajeros, una fuente de UTA ya había declarado a Clarín que no se cumplían los tiempos de descanso de los conductores.

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