El presidente de Bodegas de Salta dijo que hay una fuerte caída en el consumo. Agregó que la carga impositiva es muy alta y pidió revisar la política de alcohol cero.
El presidente de Bodegas de Sala, Alejandro Martorell, brindó un panorama del sector en la actualidad. Dijo que el último buen año de consumo fue 2023, justo antes de que comenzara la gestión de Javier Milei.
En FM Aries, Martorell dijo que la retracción no comenzó con la actual coyuntura económica, aunque sostuvo que se profundizó durante los últimos tres años.
«El último año de buen consumo fue el año 23 y de ahí ha bajado el consumo, con alguna acumulación fuerte de vino en las bodegas», explicó. También cuestionó la carga impositiva que soporta la actividad. Según afirmó, el 62 por ciento del precio de una botella corresponde a impuestos.
Además, Martorell reclamó evaluar los resultados de la tolerancia cero en las rutas. Pidió «estudiar las estadísticas y ver qué sucedió, cuántos accidentes se produjeron con menos de 0,5» de alcohol en sangre.
El titular de Bodegas de Salta relacionó además la normativa con la actividad turística y productiva de Cafayate, donde las degustaciones forman parte cotidiana del trabajo de enólogos y de la experiencia que buscan los visitantes.
«Cuando un enólogo está trabajando, obviamente tiene que estar probando vinos. No los toma, pero siempre algo queda. No puede volver a su casa porque lo para la Vial y le quita el auto. Y eso pasa en Cafayate, en un lugar donde se produce vino», declaró.

