Fue la madre de la niña de 8 años quien denunció al padre de la menor en la localidad de Joaquín V. González.
La mujer se encontraba internada en la ciudad de Salta para realizar un tratamiento contra el cáncer de mamas que le habían descubierto, así que dejó a su hija al cuidado de una tía. En ese tiempo, y mientras la niña visitaba a su papá, él la llevó a una habitación, donde le tocó sus partes íntimas y le ordenó que no le diga nada a su mamá.
La jueza de Metán Carolina Poma Salvadores dictó sentencia en el marco de un acuerdo de juicio abreviado al que llegaron las partes, luego de escuchar al acusado reconocer la veracidad del hecho. Lo condenó autor del delito de abuso sexual simple agravado por el vínculo y le impuso la pena de tres años de prisión de ejecución condicional. Debido a la modalidad de la condena, se dispuso su libertad, supeditada al cumplimiento estricto de diversas reglas de conducta.
Ordenó también la extracción de material genético para su inscripción en el Banco de Datos Genéticos, conforme a la normativa vigente.

