Si bien el programa «Garrafa Federal y Segura» sostiene un valor menor tras la eliminación del subsidio nacional, la brecha con el comercio minorista se profundiza a medida que se acerca el invierno.
Con la llegada del otoño, el precio del gas envasado en Salta oscila entre los $19.000 —dentro del programa oficial provincial— y los $35.000 en comercios, según la localidad. El último ajuste se produjo en marzo de 2026, cuando el valor interrumpió un período de estabilidad que se había mantenido desde noviembre del año anterior.
El subsecretario de Participación Ciudadana y Relaciones con la Comunidad, Iván Mizzau, precisó que el precio de la garrafa federal se había sostenido en $15.500 desde noviembre de 2025 hasta comienzos de marzo. «Desde ahí ya se disparó el precio», señaló en una entrevista con El Tribuno, y advirtió que en el mercado comercial el valor de la garrafa de diez kilos «ronda entre los $27.000 y $35.000, dependiendo la localidad, y seguramente seguirá subiendo en un contexto internacional de alza en los combustibles».
La suba se enmarca en la desregulación de precios del gas dispuesta por el gobierno nacional, que implicó la eliminación del programa de garrafa social. Ante ese escenario, la Provincia tomó la iniciativa y relanzó el esquema bajo el nombre «Garrafa Federal y Segura», que en 2026 cumple su tercer año. A diferencia del modelo anterior —que canalizaba transferencias directas a beneficiarios a través de Anses—, el actual opera con un precio diferenciado en puntos de venta habilitados: centros vecinales, CIC y espacios municipales en el interior.
El programa no tiene cupos y el cronograma de distribución fue ajustado recientemente para evitar desabastecimiento. «Detectamos que había lapsos en los que la gente se quedaba sin gas, entonces ajustamos los tiempos para que no estén tanto tiempo sin poder comprar», explicó Mizzau. En la Puna y los Valles los precios del mercado informal suelen ser aún más elevados, y las garrafas que circulan fuera del circuito regulado generan reclamos por irregularidades en el contenido o el peso.
Desde la Provincia reconocen que el nuevo escenario responde a decisiones de alcance macroeconómico. «El hecho de que el Estado nacional haya desregulado las tarifas impacta directamente en el bolsillo del vecino, y nosotros, desde la Provincia, tenemos el objetivo de, por lo menos, tratar de amortiguar esa situación en tanto y en cuanto se pueda», concluyó Mizzau.

