Lo anunció la vocera del gobierno, Paula Benavides. La funcionaria enfatizó que a diferencia de los recortes generalizados que aplica Milei en Nación, Sáenz decidió focalizar el ajuste en gastos que no afectan a los ciudadanos.
Benavides dijo que la medida responde a la marcada disminución en los recursos coparticipables como consecuencia de la caída del consumo. A raíz de ello, Sáenz decidió rubricar el decreto de austeridad que rige por 180 días y estará enfocado en reducir los siguientes gastos administrativos: congelamiento total de las remuneraciones del gobernador, jefe de Gabinete, ministros, secretarios, subsecretarios y autoridades superiores. Lo dispuesto alcanza también a la Secretaría General de la Gobernación, la Fiscalía de Estado, la Sindicatura General, el personal de apoyo, gerentes, directores, presidentes de organismos descentralizados, empresas y sociedades del Estado.
El decreto también suspende la contratación de personal, suspende gastos vinculados a protocolo, prohíbe las comisiones de servicio fuera del país “salvo estricto interés para la provincia o situaciones de emergencia” y dispone la revisión – renegociación de todos los contratos en moneda extranjera vinculados a la provisión de bienes y servicios. En el decreto se invita a los otros poderes del Estado a adoptar criterios similares.
Benavidez se mostró preocupada por diferenciar a la administración salteña de la nacional. Enfatizó que mientras la nación aplica recortes generalizados, la provincia sostiene un criterio focalizado que prioriza no afectar al ciudadano. En ese sentido, menciono la continuidad del subsidio al transporte, el pago del incentivo docente y el acompañamiento a instituciones que trabajan con personas con discapacidad.

