El organismo encargado de identificar a los nietos apropiados durante la última dictadura perdió además un tercio de su personal. Un decreto presidencial de 2025 eliminó su autonomía institucional con el argumento de reducir el gasto público.
El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) acumuló una caída presupuestaria del 57,3% en términos reales desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El recorte se aplicó de forma sostenida: 35,1% en 2024, 30,1% en 2025 y un deterioro adicional del 5,8% en el presupuesto vigente de este año*.
Según un informe del grupo Economía, Política y Ciencia (EPC), «el ajuste se ejecutó con fuerza en los gastos de funcionamiento (bienes de capital y de consumo), que caen un 65,8% en tres años, y en la masa salarial, que cae un 46% desde 2023». La dotación de personal del organismo se redujo un 34% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, lo que lo ubica entre las instituciones más afectadas por pérdida de puestos dentro del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
El recorte presupuestario se sumó a una modificación institucional de mayor alcance. En mayo de 2025, el Decreto 351/2025 firmado por Milei dispuso la reestructuración del BNDG «con el fin de reducir el gasto público». La medida transformó al organismo —creado en 1987 por la Ley 23.511 como ente descentralizado— en un organismo desconcentrado dependiente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, con lo que perdió su autonomía.
El senador Eduardo Wado de Pedro rechazó la medida en su momento: «Un organismo reconocido internacionalmente por haber devuelto la identidad y la posibilidad de encontrarse con sus familias a 138 argentinas y argentinos apropiados durante la última dictadura cívico-militar (…) Eso es lo que hoy el gobierno de Milei y Villarruel intenta destruir, al quitarle por decreto su autonomía al Banco Nacional de Datos Genéticos». Por su parte, el abogado Wado de Pedro —cuya madre fue asesinada embarazada en la Masacre de la calle Belén en 1978— advirtió que se trata de «una decisión que pone en riesgo real la búsqueda de los más de 300 nietos y nietas apropiadas que aún faltan encontrar».
El BNDG fue creado a instancias de Abuelas de Plaza de Mayo durante la presidencia de Raúl Alfonsín. La organización había impulsado el desarrollo del índice de abuelidad —un cálculo estadístico con 99,99% de certeza para determinar parentesco entre abuela y nieto— de la mano de la genetista Mary-Claire King. El Banco permitió sistematizar esa metodología y concretar los reencuentros, incluidos los de hermanos sin vínculo verificado con los crímenes de la dictadura. Tal como señala el espacio de Abuelas en la ex ESMA, «sin el Banco Nacional de Datos Genéticos sería imposible la comparación de los posibles nietos apropiados y sus familias legítimas».
*Tiempo Argentino relevó y publicó los datos del informe del EPC que documentan el impacto del ajuste sobre la institución, en el marco del 50 aniversario del golpe de Estado de 1976.

