La gira del presidente y once gobernadores al Argentina Week de Nueva York dejó repercusiones políticas. Gustavo Sáenz ocupa un lugar central.
“El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y Javier Milei se cruzaron en el pasillo del edificio del JP Morgan en Nueva York y se fundieron en un abrazo. El presidente acababa de dar su discurso de apertura en la Argentina Week, estaba exultante, y aprovechó para darle una palmada en la espalda y concederle una de las pocas sonrisas que dispensaría entre los 11 gobernadores que habían participado del evento en Estados Unidos”, comienza el artículo rubricado por María Cafferata y publicado por ElDiarioAr.
Al detenerse en Sáenz, la periodista replica lo que se dice en los pasillos palaciegos de la nación: que el salteño es u aliado principal del gobierno y “fantasea con convertirse en el vice de Milei en 2027”, para luego agregar que a Sáenz lo acompañaba la senadora jujeña Carolina Moisés “que viene de romper el bloque kirchnerista en el Senado para conformar un espacio peronista oficialista friendly” y que acompañó al salteño “en muchas de sus reuniones, así como al resto de los gobernadores del Norte Grande que aprovecharon para dejar asentado su alineamiento estratégico con La Libertad Avanza”.
Para la columnista de ElDiarioAr, Sáenz pretende erigirse como el líder del Norte Grande y espera que “lo lleven en la boleta presidencial” en el 2027. “Otros, como Alfredo Cornejo, aspiran a una alianza electoral que les permita sostener cierto control en la provincia. Pero la mayoría de los gobernadores alineados con el Gobierno se esperanza con poder cerrar, en 2027, un acuerdo electoral con Karina Milei que les permita mantener el pago chico a cambio de su apoyo político en el Congreso”.
En el Gobierno dejan correr la esperanza, aunque algunos advierten por lo bajo que Karina irá “por todas las provincias en 2027. En algún momento vamos a tener que abandonar a nuestros aliados, el tema es cuándo”, señalan.

