Demian Reidel dejó la presidencia de la empresa estatal tras acusaciones de sobreprecios del 140% en licitaciones. El bioquímico Juan Martín Campos asumirá en su reemplazo.
Demian Reidel presentó su renuncia como presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A (NASA), la compañía encargada de administrar y operar las centrales nucleares del país. La dimisión se produjo en el contexto de denuncias por irregularidades en una licitación para el servicio de mantenimiento de dos centrales nucleares.
El bioquímico de la UBA Juan Martín Campos, especializado en seguridad nuclear y reactores, asumirá como nuevo presidente del directorio. La vicepresidencia quedará a cargo del ingeniero químico Martín Porro, quien preside además la Comisión de Energía Atómica (CNEA).
La empresa renovó casi por completo su planta de autoridades. Solo permanecieron Diego Chaher, considerado clave en el proceso de privatizaciones del gobierno de Milei, y Fernando Montserrat, quien se desempeña como Gerente General.
Reidel, amigo personal del presidente Javier Milei, enfrentaba acusaciones de participación en irregularidades por presuntos sobreprecios del 140% en servicios de limpieza, informática y otras áreas de la Planta Central Nuclear Atucha. Durante su gestión, Nucleoeléctrica realizó adjudicaciones por 20.417 millones de pesos.
El funcionario saliente había saldado deudas personales por 825 millones de pesos en 18 días durante enero, cuando se encontraba en situación de «alto riesgo de insolvencia» ante el sistema financiero. Reidel justificó ese pago al asegurar que «vendí en marzo de 2023 y diciembre de 2024. En 2025 vendí otra parte» de un desarrollo inmobiliario, y agregó: «Cobré y cancelé la deuda».
Según informó Página 12, las denuncias sugieren irregularidades sistemáticas en los pagos a proveedores, que solo se efectuarían «luego del adelanto de una comisión del 5 por ciento del contrato». Aplicada al volumen total de compras, esa cifra alcanzaría los mil millones de pesos.

