El ex intendente de Tartagal dejó su banca luego de seis años. «Ha sido un honor y un privilegio que atesoraré siempre», aseguró.
Sergio Leavy se despidió este miércoles del Senado de la Nación. Dejó su banca luego de seis años. En su cuenta de Facebook, el ex intendente de Tartagal aseguró que fue «un honor y un privilegio».
«Hoy, 10 de diciembre de 2025, es el final de un camino lleno de emociones y aprendizajes. Mi tiempo como senador ha sido un honor y un privilegio que atesoraré siempre. Desde aquel 10 de diciembre de 2019, cada día he trabajado para ser la voz de los salteños y salteñas, representando sus esperanzas y luchas en el Congreso de la Nación», aseguró Leavy.
«Estos seis años han estado marcados por desafíos inimaginables, como la pandemia y crisis económicas que nos pusieron a prueba. Pero, en cada obstáculo, mantuve el compromiso de estar cerca de ustedes, escuchar, gestionar y legislar, siempre con la vista en quienes más lo necesitan», siguió.
«Este periodo no solo se mide en proyectos y leyes, sino en un esfuerzo para promover la justicia social y un federalismo que no deje a nadie atrás. He presentado 549 iniciativas propias: divididas en 165 proyectos de Ley, 124 de Comunicación, 249 de Declaración y 11 de Resolución, además de acompañar con mi firma 129 proyectos de Ley, varios convertidos en ley», agregó.
«Al despedirme, mi corazón está lleno de gratitud por su apoyo incondicional. ¡Gracias, Salta, por permitirme ser su senador!», finalizó.
Un K raro
Este año, Leavy fue noticia por su posición kirchnerista opositora a Cristina Fernández de Kirchner. El abierto apoyo de la ex presidenta a la candidatura de Juan Manuel Urtubey dejó al tartagalense al descubierto.
Por las consecuencias políticas prácticas y no por los móviles principistas y emotivos que alegaba durante la campaña, Sergio Leavy ejecutó «la gran Florencio Randazzo». La maniobra que realizó el ex ministro del Interior de Cristina, resentido porque la ex presidenta no avalaba su candidatura presidencial en 2015. Buscó vengarse del supuesto desaire montando una lista en territorio bonaerense para las legislativas de 2017. Resultado: apenas cosechó tres puntos. Porcentaje mínimo pero suficiente para que un candidato con cara de suplente se impusiera a la propia Cristina en unos comicios igual de polarizados que el que se aproxima. Aquella derrota de Randazzo fue bien pagada por el macrismo en el poder de entonces. ¿Cuál será el futuro de Leavy?

