El secretario general del gremio de los judiciales aseguró que hace tres meses que no reciben respuestas de su reclamo salarial. Se suman descuentos, sanciones y hasta prohibiciones de protestas.
Matías Aramayo, secretario general del gremio de los trabajadores judiciales de Salta, habló sobre la bronca acumulada en el sector por falta de respuestas salariales y otras decisiones de las autoridades en contra de los empleados.
En FM Aries, Aramayo relató que los trabajadores judiciales podrían retomar las movilizaciones si no reciben una propuesta salarial concreta. Explicó que el reclamo fue presentado formalmente en mayo y que todavía no existe una respuesta económica.
En la emisora, Aramayo dijo que durante las manifestaciones se organizaron rotaciones para garantizar el funcionamiento de la Justicia. Sin embargo, también sufrieron descuentos empleados que permanecieron en sus puestos para cubrir a sus compañeros. Señaló que esta disparidad generó tensión entre empleados, jueces y autoridades.
Agregó que en medio de una tregua abierta para negociar, los trabajadores recibieron los descuentos y conocieron una circular que prohíbe las manifestaciones. Consideró que la decisión profundizó el conflicto en lugar de acercar posiciones. Calificó las medidas como antisindicales, arbitrarias y discrecionales, y sostuvo que reflejan una desconexión de la Corte de Justicia con la situación económica de los empleados.
«Si lo que quieren es disciplinar, generan el efecto contrario. La gente tiene mucha más bronca», afirmó.

