El funcionario Mariano Pirozzo les inició sumarios a los empleados y los acusó de «coacción, resistencia a la autoridad y usurpación». La Asociación de Profesionales y Técnicos convocó a un cabildo abierto para este jueves en rechazo a la medida.
El interventor del Hospital Garrahan, Mariano Pirozzo, aplicó sanciones disciplinarias a varios trabajadores del centro de salud, entre ellos la secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), Norma Lezana. El funcionario les inició un sumario administrativo y los acusó de «coacción, resistencia a la autoridad y usurpación» por las protestas que realizaron durante el reclamo salarial de los últimos meses.
Miembros del equipo de salud del Garrahan calificaron la situación como «gravísima» en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas. «Después de recibir el 61 % de aumento salarial, tras meses de reclamo, Pirozzo acaba de aplicar sumarios a Norma (Lezana) y a otros trabajadores acusándolos de coacción, resistencia a la autoridad y usurpación por las protestas que se realizaron en el hospital», aseguraron. Los trabajadores señalaron que el interventor, designado por el Ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, en julio de este año, nunca recibió a los representantes gremiales durante el conflicto.
La APyT convocó para este jueves 13 a un cabildo abierto en el hall central del hospital, ubicado en Combate de los Pozos 1881, según informó Noticias Argentinas. El encuentro, con modalidad presencial y virtual, busca «fortalecer la unidad» frente a las reformas laboral y previsional impulsadas por el Gobierno Nacional, además de repudiar las sanciones aplicadas. La organización invitó a participar a sindicatos, organizaciones sociales, de derechos humanos, jubilados, el colectivo de discapacidad, periodistas y universitarios.
Lezana calificó las acusaciones como un ataque «ridículo, infundado e insólito». «Sinceramente de Lugones y Pirozzo, esperamos cualquier cosa, no nos sorprende. Evidentemente haber tenido que reconocer, después de negarlo a lo largo de casi un año, que teníamos razón, ahora se complementa con esta represalia increíble: nos acusan casi de terroristas por reclamar ser recibidos por la dirección del hospital», expresó. La secretaria gremial advirtió que los sumarios pueden derivar en suspensiones o despidos, y concluyó: «Francamente si estos señores creen que nos van a intimidar o nos vamos a quedar cruzados de brazos, demuestran una vez más, que no entendieron absolutamente nada».

