El genial escritor uruguayo nació un 3 de septiembre de 1940. En su libro “Memoria de fuego” dedicó un escrito a Rubén Fortuny, el civil al que Miguel Ragone designó Jefe de Policía de la provincia y que fue asesinado en noviembre de 1973.
Hoy cumpliría 85 años un maestro de la escritura. Un obsesionado del rigor y un orador que hablaba como en cámara lenta, como si le costara desprenderse de las palabras que encerraban tantos significados. Había nacido un 3 de septiembre de 1940 y sus libros influenciaron a varias generaciones.
En uno de sus memorables libros “Memoria de fuego” le dedicó un texto a un salteño olvidado: Rubén Fortuny, un militante de la resistencia peronista tras el Golpe de Estado de 1955 y que luego fue designado como Jefe de Policía por el gobernador Miguel Ragone, quien se había impuesto en los comicios del 11 de marzo de 1973 con el apoyo de la tendencia revolucionaria del peronismo.
Fortuny fue parte de una camada de jefes policiales civiles que busco desmontar el aparato represivo montado por la dictadura de Juan Carlos Ongania y enjuiciar a las policías bravas que torturaban y aniquilaban a todos aquellos que tuvieran aroma a izquierda.
De él escribió Eduardo Galeano lo siguiente:
“Como en un cuadro del venezolano Vargas, en la provincia argentina de Salta, los autos patrulleros de la policía fueron pintados de amarillo y naranja. En vez de sirena llevaban música y en vez de presos llevaban niños: los patrulleros andaban llenos de niños que iban y venían desde los ranchos lejanos a las escuelas de la ciudad. Las celdas de castigo y las cámaras de tortura fueron demolidas. Desapareció la policía de los partidos de fútbol y de las manifestaciones obreras. Salieron en libertad los torturados y marcharon presos los torturadores oficiales especializados en romper huesos a martillazos. Los perros policiales que habían sido el terror de la población, pasaron a dar funciones de acrobacia para divertir a los barrios pobres. Esto ocurrió cuando Fortuny fue jefe de Policía de Salta. A Fortuny lo matan de un balazo. Después secuestran al gobernador que lo había designado, Miguel Ragone”.

