Un empleado municipal de Hipólito Yrigoyen sufrió la pérdida de un ojo tras un operativo policial que desalojó una protesta laboral. Otros dos trabajadores resultaron con lesiones oculares de distinta gravedad en el episodio registrado este jueves.
El operativo policial puso fin a cuatro días de paro de trabajadores municipales en Hipólito Yrigoyen, dejando como saldo un empleado con pérdida de un ojo y otros dos con traumatismos oculares. El trabajador más gravemente herido fue derivado primero a Orán y posteriormente a Salta para una intervención quirúrgica, mientras que los otros dos afectados recibieron atención médica en Pichanal con pronósticos variables.
La protesta se originó por demandas salariales que incluían el pago de 16.000 pesos acordados en paritarias y la recategorización laboral por otros 18.000 pesos, lo que implicaría una erogación de entre 3 y 4 millones de pesos para los 74 empleados involucrados. Carla González, trabajadora y vocera de los manifestantes, denunció que el operativo represivo se ejecutó sin aviso previo y describió episodios de violencia extrema contra los protestantes.
Los manifestantes responsabilizan a la intendenta Soledad Cabrera de haber ordenado la represión y denunciaron que efectivos policiales dañaron alimentos donados por vecinos durante el ingreso al lugar de protesta. Según informó El 10 TV, el conflicto que buscaba mejoras salariales mínimas concluyó en un episodio que dejó varios heridos, muchos con disparos de balas de goma en el cuerpo y rostro. En redes sociales circularon videos generando cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades municipales y policiales.
Familiares del trabajador herido identificado como Marcelo Azalle expresaron su dolor por la situación. «Nada le costaba a la intendenta escuchar a los trabajadores y no llegar al extremo», señaló entre lágrimas Gabriela, hermana del empleado municipal. La mujer detalló que el médico confirmó la pérdida del ojo y la necesidad de traslado inmediato a Salta capital para la operación, situación que se complica porque Azalle padece hipertensión y diabetes.

